Se celebra nueve meses antes de Navidad y recuerda la aparición del Arcángel Gabriel a María en la que le anuncia que concebirá por obra de Dios Espíritu Santo un hijo, al que llamará Jesús.
Rito pagano transformado en tradición cristiana, la costumbre en la cultura occidental de celebrar la Navidad con árboles decorados llegaría desde su lugar de origen, Alemania, con los primeros emigrantes de ese país que arribaron a México. Sus primeras referencias quedarían registradas en nuestra historia gracias a las cartas de un soldado austriaco durante la Segunda Intervención francesa.
La sidra que se comercializa anualmente lleva un año de fermentación; es decir, la sidra que tomaremos para el fin de año de este 2021 se realizó con la cosecha de la fruta del 2019.
Los villancicos se originan en España y datan desde la época medieval, aunque su aceptación como género musical se dio durante el Renacimiento, a mediados del siglo XV. Originalmente, el término fue usado por los escritores renacentistas para hacer referencia a un estribillo tomado de alguna canción popular, lo que los convertía en cantos poéticos profanos. Sin embargo, cuando se introdujeron a Nueva España con la evangelización, los villancicos ya eran un género poético-musical exclusivamente religioso. A continuación les compartimos dos discos de villancicos grabados por la Compañía Infantil de Televicentro en 1962 y 1963
Frances Erskine Inglis, conocida como marquesa o madame Calderón de la Barca, vivió en México entre diciembre de 1839 y enero de 1842. La inglesa cuenta que en diciembre de 1840 fue invitada a celebrar Nochebuena en la Catedral Metropolitana.
En idiomas indígenas se conoce como Cuitlaxóchitl (náhuatl), en Chiapas como aijoyó (zoque); en Oaxaca gule-tiini (zapoteco) y lipa-que-pojua (chontal).
Falleció el 6 de agosto de 1986 en su casa de Coyoacán, en la Ciudad de México. Impregnado del nacionalismo cultural de la posrevolución, se convirtió en un director fundamental de la época de oro del cine mexicano.
Los aplausos que vinieron tras diluirse la dramática voz fueron tan estrujantes como la nostalgia que se esparció por el recinto. La audiencia reunida en el Carnegie Hall neoyorquino pudo esa noche de 1938 descubrir o reencontrarse con el que para muchos es el padre del blues: Robert Leroy Johnson.
Tras morir en España en 1547, la última voluntad de Hernán Cortés de depositar sus restos mortales en Nueva España fue una disposición más complicada de lo que él o sus descendientes hubiesen pensado. Esto finalmente pudo lograrse hasta el siglo XX.
Recuerdo de un naufragio: el “mástil del marino” anclado en el cerro del Tepeyac
Anclar nos refiere a un término náutico, el de asegurar una embarcación con un ancla contra “el ímpetu de los vientos”, apunta la Real Academia Española en 1770; pero también significa arraigarse a un lugar, como el navío de piedra ubicado al oriente del cerro del Tepeyac que “está todavía anclado sobre la elevada roca aunque el viento va ya para más de cien años que hinche sus velas”, escribió el comerciante y viajero alemán C. C. Becher a su esposa el 28 de diciembre de 1832, cuando visitó el santuario de la Virgen de Guadalupe en Ciudad de México.