Para evitar que se juzgara a los indígenas como los únicos que ingerían el cáñamo, Alzate refirió que los egipcios también hacían uso de la planta y con ella formaban unas píldoras que “los embriaga al punto, les hace pasar a una especie de rapto o sueño estático”; mientras que en la India “mezclan la semilla de cáñamo con los alimentos… pero esta les llena la cabeza de humos y, si se come en abundancia, excita el delirio”.
Con todo, la canción, tocada en vivo por la banda más de 1,030 veces, y en consecuencia el álbum (el número tres en ventas de todos los tiempos en Estados Unidos), siguen siendo un hito en la historia del rock.
En los primeros billetes del Banco de México no estuvieron los héroes de la patria, pero sí alegorías a la reconstrucción nacional y el progreso tras la lucha armada revolucionaria.
A finales de 1995 los habitantes de San Cristóbal conformaron la Sociedad Cooperativa Ejidal Grutas de Tolantongo, que fue reconocida como tal en 1998. Esto les aseguró la autonomía necesaria para manejar el proyecto turístico con el que cuentan ahora.
En 1917, tras llegar a Barcelona y unirse al anarcosindicalismo español, Serge empezó a colaborar en el periódico Tierra y Libertad, una frase que también había sido adoptada por el magonismo en México y se ha vinculado con el movimiento zapatista durante la Revolución.
Érase que se era, en un lejano país, un noble llamado Julián que, mientras andaba de cacería, se topó con un ciervo en medio del bosque y este le habló diciendo: “¿Por qué me persigues de esta manera? Tú matarás a tu padre y a tu madre”.
La canción que popularmente acostumbramos entonar con ánimo celebratorio y cariñoso a los que cumplen años o celebran su onomástico, es una verdadera reliquia musical.
¿En dónde se obtenían las codiciadas perlas, quiénes las usaban y cómo lo hacían?
La inmensa ondulante, blanca, perfumada, luminosa playa del Paraíso era un vasto cofre de arenas cuajadas con la maravillosa pedrería de las perlas: negras como azabache, leonadas, muy amarillas y resplandecientes como oro; cuajadas y espesas, casi azules, azogadas, otras tirando sobre color verde, otras declinando hacia diversos tonos de palidez, otras aumentando hacia incendiados matices, inmensas perlas de unión, margaritas menores, menudos aljófares; los brillos de todos los espejos del mundo. (Carlos Fuentes, Terra Nostra)
Cada virrey traía consigo actualidades de España, tanto políticas y económicas, como militares, culturales y sociales, además de las tendencias en la moda. Los besamanos eran los eventos donde podían intercambiar impresiones al respecto.