Según el relato de Lucas Alamán, Agustín de Iturbide era un hombre “de aventajada presencia, modales cultos y agradables, hablar grato e insinuante”, y si bien hizo “con tanto encarnizamiento la guerra a los insurgentes, no por esto era menos inclinado a la independencia”.
Leona era partidaria de la autonomía de la Nueva España, y sus numerosas lecturas la llevaron a buscar otros compañeros que compartieran sus ilustradas inquietudes.
La batalla por el control de Valladolid que perdió en diciembre de 1813
Nombrado generalísimo por el Congreso de Anáhuac, Morelos se obsesionó con la idea de posesionarse de su natal Valladolid, la cual intentó conquistar durante su quinta campaña en la Guerra de Independencia en Nueva España. A pesar de contar con sus dos militares de mayor confianza, Matamoros y Galeana, las fuerzas del ejército virreinal, al mando de Ciriaco de Llano, acompañado de su segundo, Agustín de Iturbide, vedaron la tentativa, derrotaron al insurgente en las afueras de la ciudad, en Lomas de Santa María, y le infringieron un daño casi irreparable del que jamás pudo recuperarse.
La crisis económica provocada por la Corona fue un factor determinante del inicio del movimiento de independencia
La gota que derramó el vaso del malestar acumulado en Nueva España, por las frecuentes exigencias de donativos y préstamos al rey destinados a financiar las guerras en Europa, fue la Consolidación de Vales Reales, un verdadero saqueo económico que causó daños irreversibles y enorme descontento. Su mayor repercusión fue visible entre 1808 y 1810.
En 1808, desde el ayuntamiento de México, Primo de Verdad y Azcárate encabezaron la oposición a la Consolidación que, con la abdicación del rey de España en favor de Francia, se convirtió en el primer intento pacífico para lograr la autonomía en Nueva España.
A comienzos de julio de 1808, el fraile de la Merced, Melchor de Talamantes, se enteró de los sucesos que habían tenido lugar las semanas anteriores en España. El mes de marzo, en Aranjuez, Fernando de Borbón obligó a su padre, Carlos IV, a abdicar, luego de un motín popular que casi le costo la vida a Manuel Godoy, la figura más importante de la monarquía. En mayo, en la localidad francesa de Bayona, Carlos, Fernando y el resto de la familia real, renunciaron a sus derechos a la corona española a favor de Napoleón, que de inmediato la entregó a su hermano José.
Estos acontecimientos serían de enorme trascendencia para la suerte de la América hispana, muy pronto se verían sus consecuencias.
Elecciones ciudadanas, libertad de prensa y federalismo fueron procesos desencadenados por la Carta Magna española de 1812 en nuestro territorio. Esos tres elementos fueron determinantes para alcanzar el anhelo independentista y después serían retomados por las primeras actas constitucionales mexicanas.