A lo largo de la historia, durante las guerras el alcohol se ha usado como anestésico, estimulante, relajante y para fortalecer el espíritu del combatiente. Cuando el amor a la patria o la defensa de ciertos principios políticos no ha sido suficiente para darse el valor de entrar al campo de batalla, el miedo se ha quitado con el trago, el llamado “coraje líquido”, al grado de llegar en ocasiones a la embriaguez cotidiana en plenos conflictos bélicos. Si, como se ha dicho, no hay “guerra sobria”, y el imperio británico no se podría entender sin el ron, ni el ejército ruso sin el vodka, tampoco se comprendería la guerra de independencia de México sin el mezcal, el aguardiente o el pulque.
Casi podría asegurarse que el presidente Porfirio Díaz, apenas vio nacer el siglo XX empezó a cavilar un plan para celebrar las fiestas del Centenario. Díaz estaba seguro de que el país había dado un salto, aun cuando seguía siendo eminentemente agrícola. Era evidente el auge producido por la exportación de minerales. Las vías construidas desde su ascenso al poder habían pasado de 670 kilómetros a 19 mil y estaban en funcionamiento cerca de 70 mil unidades mecánicas-textiles. Sin embargo, no todo eran cuentas felices, México recién comenzaba a planear su producción acerera, mientras que los Estados Unido, Alemania, Inglaterra y Francuas producían 16 millones de toneladas, referencia obligada para medir el índice de desarrollo de cualquier país en esa época.
A doscientos años del revolucionario ideario político de Morelos
Morelos redactó dos documentos en los cuales se sintetiza su ideario político: el Reglamento del Congreso y, por supuesto, los Sentimientos de la Nación.
Gobernar en tiempos de guerra: los virreyes de Nueva España que enfrentaron la insurrección
Apodaca ascendió en la política a la par que hacía carrera en la Real Armada Española, de la que llegó a ser capitán general. En 1812 fue nombrado gobernador de Cuba y en septiembre de 1816 virrey de Nueva España. Después de renunciar a este último cargo, partió a Madrid y allí permaneció hasta 1823. Luego se le encomendó volver a La Habana para preparar la reconquista de México, pero su mala salud se lo impidió. A su regreso a España se le encargó la misma misión, pero el proyecto nunca se materializó. En 1826 fue nombrado consejero de Estado y el 1 de mayo de 1830 se le promovió a la dignidad de capitán general y director de la Armada española.
Gobernar en tiempos de guerra: los virreyes de Nueva España que enfrentaron la insurrección
Calleja se inició en las armas desde muy joven. Participó en la fracasada expedición española contra Argel (1775), en la reconquista del Puerto de Mahón (1782) y en el asedio a Gibraltar (1779). Llegó a Nueva España en 1789, acompañando al segundo conde de Revillagigedo, y se convirtió en uno de los principales jefes militares del virreinato. A su regreso a España en 1818, fue honrado con el título de conde de Calderón y nombrado caballero gran cruz de las órdenes de Isabel la Católica y San Hermenegildo.
Gobernar en tiempos de guerra: los virreyes de Nueva España que enfrentaron la insurrección
Francisco Javier Venegas inició su carrera militar al despuntar el siglo XIX, durante la resistencia española a la invasión napoleónica; participó en la batalla de Bailén (19 de julio de 1808) y fue derrotado por los franceses en la de Uclés (13 de enero de 1809). A principios de 1810 fue nombrado gobernador de Cádiz, donde se encontraba la sede del gobierno español que resistía a la ocupación francesa. Poco después fue nombrado virrey novohispano. A su regreso a España fue recompensado por Fernando VII por sus servicios, concediéndole los títulos de marqués de la Reunión y de la Nueva España.
La violencia y el terror que se vivieron en la Independencia de México
En la toma de la Alhóndiga de Granaditas, en septiembre de 1810, se conjuntaron casi todas las expresiones de la violencia insurgente: asedio y toma de la ciudad de Guanajuato, masacre de gachupines y criollos, robo y pillaje.
El Acta de Independencia de México es un documento desconocido para la mayoría de los mexicanos. Esto se debe, en buena medida, a que el régimen al que dio origen fue una monarquía que tuvo una duración muy corta.
Los llamados “Defensores de la Libertad Mexicana”, 1817
¿En qué habían acabado los optimistas proyectos e ilusiones libertarias de la expedición preparada en Londres desde el año de 1815? ¿Qué sucedió con “los 300 de Mina” que animadamente habían zarpado en el barco Caledonia aquel 15 de mayo de 1816 desde Liverpool, ciudad en el estuario del río Mersey?
Allende fue comandante del regimiento de Dragones de la Reina, cuerpos de caballería de élite del ejército virreinal. El plan original era que parte de este cuerpo daría respaldo al movimiento independentista.