• 22-nov-2019.

Noticias de la celebración del Grito de Independencia de 1810

Luis A. Salmerón

1812. Primera celebración del Grito

A poco más de un año de la muerte de los primeros caudillos insurgentes, en septiembre de 1812 Ignacio López Rayón, presidente de la Junta de Zitácuaro (en Michoacán), encabezó la primera celebración del Grito. Fue en Huichapan (en el actual estado de Hidalgo) con una pequeña ceremonia cívica que describió en su Diario de operaciones: “Día 16 de septiembre de 1812. Con una descarga de artillería y vuelta general de esquilas, comenzó a solemnizarse en el alba de este día, el glorioso recuerdo del grito de libertad dado hace dos años en la congregación de Dolores por los ilustres héroes y señores serenísimos, Hidalgo y Allende”.

 

1813. Morelos solemniza el 16 de septiembre

En septiembre de 1813, al fragor de uno de los años más crudos de la Guerra de Independencia, José María Morelos estableció en los Sentimientos de la Nación que “se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el día aniversario en que se levantó la voz de la independencia y nuestra santa libertad”.

 

1825. Primera celebración oficial

Después de lograda la independencia el 27 de septiembre de 1821, Agustín de Iturbide intentó dar más peso como principal fiesta nacional a la entrada a la ciudad de México del Ejército Trigarante que él comandó, mas no prohibió ni obstaculizó los festejos del 16 de septiembre. Caído el imperio que había sido proclamado en 1822, el Congreso declaró, mediante un decreto publicado el 27 de noviembre de 1823, al 16 de septiembre como el día de fiesta nacional.

Fue así que la primera ceremonia del Grito con carácter oficial se llevó a cabo en 1825, bajo la presidencia de Guadalupe Victoria. Se celebraron bailes y un gran carnaval organizado por la llamada Junta Patriótica, además de que se rememoró el Grito ante la gran multitud que se encontraba reunida frente a Palacio Nacional. A partir de entonces, no ha habido año alguno en que no se conmemore.

 

1843. ¿Festejar el día 15 o el 16?

Existe la creencia de que Porfirio Díaz cambió la celebración de la madrugada del 16 de septiembre a la noche del 15 para que la fiesta patria coincidiera con su cumpleaños; sin embargo, fue el general Antonio López de Santa Anna quien en 1843 estableció que fuera a las once de la noche de cada 15 de septiembre para “evitar la fatiga de despertarse a horas tempranas para festejar el acontecimiento”, según cuenta el escritor Artemio de Valle-Arizpe en su libro El Palacio Nacional de México.

 

1854. El estreno del Himno Nacional

La celebración del Grito en 1854 tuvo un carácter más solemne de lo habitual, ya que por primera vez se entonó el Himno Nacional Mexicano que había ganado el concurso un año antes, convocado por Antonio López de Santa Anna.

El gobierno dispuso todo lo necesario para estrenar la obra el 15 de septiembre en el Teatro Santa Anna (después Gran Teatro Nacional). La interpretación estaría a cargo de una compañía de ópera italiana que se encontraba en México, dirigida por el maestro Giovanni Bottesini, con las voces de la soprano Claudia Florentini y del tenor Lorenzo Salvi.

Llegó la fecha esperada y el presidente Santa Anna no llegó al teatro, pero el evento no se suspendió y el público escuchó el Himno Nacional. Sin embargo, el estreno no se consideró un acto oficial y se repitió al día siguiente, ahora sí con la presencia del caudillo. En esta ocasión el tenor Salvi fue acompañado por Balbina Steffenone.

 

1864. Maximiliano festeja el Grito en Dolores

El primer gobernante de México que celebró el Grito en el pueblo de Dolores fue el archiduque Maximiliano de Habsburgo, con la intención de legitimar su gobierno ante los ojos de la población. El austriaco se trasladó con toda su corte al pueblo guanajuatense y la noche del 15 de septiembre de 1864, desde la que fuera casa de Miguel Hidalgo, dirigió una sentida arenga a los mexicanos.

 

1896. La campana de Dolores llega a Palacio Nacional

Para la celebración de 1896, el presidente Porfirio Díaz ordenó que el esquilón de San José –mejor conocido como campana de Dolores–, con el que el cura Hidalgo reunió a sus feligreses la mañana del 16 de septiembre, fuera trasladado a la ciudad de México y colocado sobre el balcón central de Palacio Nacional.

La noche del 15 de septiembre de ese año el repique de la histórica pieza fue acompañado de una atronadora exclamación de júbilo por la muchedumbre reunida en el Zócalo. Desde entonces es tradición que el presidente en turno toque el esquilón como parte de la celebración.

 

Esta publicación es sólo un resumen del artículo “Noticias de la celebración del Grito de Independencia de 1810”, del autor Luis A. Salmerón, que se publicó íntegramente en la edición de Relatos e Historias en México, núm. 97.