Cuando Emiliano Zapata y Pancho Villa brindaron por su alianza en Xochimilco
Villa y Zapata eran sustancialmente diferentes; hasta contrastantes. De modo que los primeros minutos del encuentro resultaron un tanto incómodos. “Era divertido verlos tratando de hacer amistad. […] Como novios de pueblo”, escribiría Leon Canova, taquígrafo estadounidense que registró la reunión.
Francisco Villa no sería envenenado, pero sí asesinado en 1923 en Parral, Chihuahua, durante una emboscada en la que fue acribillado a tiros mientras viajaba en un automóvil.
El 20 de julio de 1923 ocho asesinos emboscaron al general Francisco Villa en Parral, Chihuahua. En el asesinato de Villa está probada la responsabilidad del presidente de la República y su secretario de Gobernación y virtual sucesor, los generales Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles.
El 9 de marzo de 1916, al grito de “¡Viva Villa!” y “¡Viva México!”, más de quinientos hombres atacaron Columbus, Nuevo México, dirigidos por el general Candelario Cervantes, quien ejecutó un plan diseñado por Francisco Villa. Los atacantes fueron rechazados por fuerzas del ejército estadounidense después de una batalla que duró alrededor de seis horas y causó grandes destrozos en el pueblo.
Cuando Abraham González C. consideró necesario acercar a Francisco Villa a las fuerzas insurgentes, consiguió que Pedro Hermosillo, amigo de ambos, le concertara una cita.
La leyenda lo pinta como un Robin Hood de las sierras de Durango, pero la evidencia lo muestra como un bandido de poca monta que alguna vez conoció la cárcel.
Cada verano, la ciudad de Oaxaca se transforma para la fiesta más importante del año, a fin de recibir a las miles de personas que participarán en ella, tanto actores como asistentes. Esta expresión de la multiplicidad de culturas, etnias y tradiciones que distinguen al estado tuvo su origen en 1932, cuando Oaxaca cumplía cuatrocientos años de haber sido nombrada ciudad por el rey Carlos V, lo que el gobierno aprovechó para organizar el festejo y atraer visitantes e inversiones.
Su planta circular y rampas elevadizas hace que el gran basamento de esta zona sea novedoso a la vista, pues hay pocas construcciones con estas características en el país.
En México, comenzó su expansión tras la etapa revolucionaria, cuando la Secretaría de Agricultura y Fomento incentivó el máximo aprovechamiento de los recursos aparentemente olvidados del país. Así, con la Ley de Pesca de 1925 se regularían las vedas y formalizarían los protocolos de explotación de los recursos marinos y, con ello, la pesca deportiva.