El día del atentado, Corona y su esposa Mary Ann asistirían a la obra patriótica Los Mártires de Tacubaya, episodio histórico de la Guerra de Reforma en el que militares liberales y civiles fueron pasados por las armas por el ejército conservador.
Después de deambular por diversos poblados de la región como Tepic, Tequila y Atequiza, Primitivo Ron se asienta finalmente en Guadalajara y en 1889 causa alta voluntaria en la gendarmería de esta ciudad.
En 1887 Corona se convirtió en gobernador de Jalisco, su entidad natal, una de las más importantes del país en esos años. Allí también destacó por impulsar el desarrollo económico, social y educativo del estado. Y en ese cargo lo encontró la muerte en 1889.
Tras conocerse la noticia, se difundió la duda: ¿fue un “asesino solitario” o el presidente Porfirio Díaz estuvo detrás del atentado? Y es que el general Corona era un reconocido político y militar al que muchos veían como presidenciable, en un momento en el que Díaz aún no había conseguido que se aprobara la reelección indefinida. La idea de que el presidente estaba vinculado al asesinato de Corona se esparció durante años y, como suele ocurrir con los magnicidios y las pugnas por el poder, la sospecha se mantiene hasta nuestros días
Durante la Segunda Guerra Mundial, se enrolaron casi quince mil mexicanos en el ejército estadounidense, aparte del Escuadrón Aéreo 201. Los pilotos realizaron vuelos de entrenamiento en campos de EUA en la mejor aeronave de combate del momento: el P-47 Thunderbolt.
Ahora se sabe que uno de los fundamentos sobre los que emergió el fascismo fue la invención de un “enemigo”, respaldada por una sistemática propaganda para extender el apoyo masivo a un poder autoritario que apalancaba la frustración y el rencor por las derrotas nacionales anteriores.
Las carreras de autos podían representar un amplio riesgo para los espectadores debido a las altas velocidades que los conductores alcanzaban sobre los estrechos circuitos.
La llegada del automóvil a México cambió la movilidad de algunos sectores de la población, además de que el paisaje urbano tuvo que adaptarse a su uso. También arribaron algunas diversiones, como las carreras de los bólidos
Propagación exponencial del virus, quejas por no aplicar medidas de contención adecuadas, recomendaciones de higiene y distanciamiento social, acusaciones contra las autoridades sanitarias por no actuar efectivamente… No es el nuevo coronavirus, sino la llamada gripe española que invadió México y gran parte del mundo hace más de un siglo
De acuerdo con las notas periodísticas recabadas, la gripe española llegó a México a principios de octubre de 1918 y desapareció a finales de enero del siguiente año.
El pretexto que llevó a los diferentes gobiernos que participaban en la Primera Guerra Mundial a ocultar semejante información fue que no querían desmoralizar a los soldados ni mostrar debilidad ante sus contrincantes.