La utopía sinarquista de Salvador Abascal en Baja California Sur, 1942
Religión católica, nacionalismo y tradicionalismo se convirtieron en el sustrato del sinarquismo encumbrado por Abascal, a quien sus seguidores veían como “el salvador”, “líder espiritual”, “mesías de los pobres y desheredados” o “el predestinado”.
No hacía mucho que Jeff había salido en busca de la bella Kathie cuando tuvo la certeza sobre su paradero, después de hallar pistas en Nueva York. Él era un inescrupuloso detective privado y ella una prófuga, acusada de robarle miles de dólares a su acaudalada pareja: el hampón Whit Sterling. Jeff arribó entonces a una Ciudad de México que estaba ya densamente transitada a mitad del siglo pasado.
Reseña del libro La Santa Muerte: espacios, cultos y devociones. Autor: Alberto Hernández (coord.). México, El Colegio de la Frontera Norte/ Colsan, 2016, 384 p. Precio: 200 pesos.
Reseña del libro El cristianismo en Nueva España. Catequesis, fiesta, milagros y represión. Autor: Antonio Rubial García. México, FCE, 2020, 416 p. Precio: 299 pesos.
Reseña del libro La locura durante la Revolución mexicana. Los primeros años del Manicomio General La Castañeda, 1910-1920. Autor: Andrés Ríos Molina México, Colmex, 2009, 254 p. Precio: 205 pesos.
Junto a los Reyes Católicos, su nieto Carlos fue una figura esencial para la consolidación de España y la conformación de un imperio con una longevidad de siglos.
Dotar a los escolares de materiales educativos fue una misión constantemente fallida en la historia del México independiente. Varios fueron los problemas, partiendo desde la misma estabilidad del Estado hasta los debatibles costos de impresión y aportaciones cultural, pedagógica e incluso ideológica.
El bollo de media luna que simbolizó la victoria sobre el Imperio Otomano
Los panaderos austriacos fueron los inventores de lo que derivó en lo que en México se conoce como cuernito, aunque en Francia se le dio el nombre de croissant.
De Siria a Iztapalapa: narración, imágenes y representación
A partir del siglo XVI se amplió la popularidad de La Verónica y sus múltiples representaciones artísticas y pasionarias, algunas de las cuales llegan hasta nuestros días. En la Ciudad de México, por ejemplo, se le escenifica en la representación de Iztapalapa cada Semana Santa.
A pesar de ser la figura central de la consumación de la Independencia en 1821, el gobierno omitió a Agustín de Iturbide de los festejos del centenario. En cambio, homenajeó a Guerrero, Hidalgo, Allende y Morelos.