Una vía histórica que celebra la victoria frente a los franceses
Pocas calles de las ubicadas en la zona cercana al Zócalo de Ciudad de México resultan tan emblemáticas para entender el proceso de la nacionalización de los bienes del clero y la destrucción de los conventos, como la “Avenida del 5 de Mayo”.
Al despuntar 1901 y ya con don Porfirio bien asentado en el poder desde su regreso a la presidencia en 1884, comenzó la demolición del Teatro Nacional para prolongar la avenida hasta la calle de Santa Isabel –hoy Eje Central–, en donde también comenzó a derribarse el antiguo convento del mismo nombre, ya para esas fechas convertido en “fábrica de sedas”...
Durante la invasión francesa iniciada en 1862, Terán fue el agente confidencial en Europa del presidente Juárez. Desde allá se dedicó a luchar contra la imposición del imperio de Maximiliano y, tras el triunfo republicano, sus ideas respecto al trato de México con las potencias mundiales influyeron de manera determinante en la política exterior sucesiva.
Las primeras cartas novohispanas que atravesaron el océano, con rumbo a España, lo hacían a bordo de los navíos en manos de los capitanes. Un ejemplo claro de esto son las famosas Cartas de relación de Hernán Cortés.
Tras la victoria estadounidense en territorio mexicano, la ciudad capital pasó de un estado de alerta máxima por parte de sus habitantes e invasores, a una relativa tranquilidad y tolerancia con el paso de las semanas. Los ataques de civiles a militares y el fusilamiento de pobladores acusados de hurtos también disminuyeron.
Diarios sensacionalistas solían señalar el consumo de marihuana como razón de cualquier conducta delictiva o nociva para la sociedad; además, se fomentaban las acusaciones fortuitas, el chismerío prejuicioso y la intromisión en la vida privada.
¿Proviene de la isla Mayaguana, de Bahamas? El origen de la palabra marihuana sigue siendo polémico, aunque varias versiones lo vinculan al nombre femenino de “Rosa María”
Por décadas, fumar cannabis o ingerirla en brebajes o como ingrediente de distintos alimentos fue una práctica habitual en ciertas localidades mexicanas, manteniéndose ajena a estigmatizaciones sociales que condenaran su consumo. Sin embargo, durante el siglo XIX se propagó el desprestigio del cannabis y se popularizó el término marihuano para nombrar de forma despectiva a los fumadores de esa hierba que pertenecían a los sectores sociales bajos.
Además del potencial industrial derivado de su tallo, el cannabis tiene las propiedades nutricionales de sus semillas y el potencial psicoactivo y medicinal de la resina segregada por sus flores. Debido a estas propiedades, en Nueva España el cannabis se usaba subrepticiamente con fines terapéuticos y rituales en prácticas propias de curanderos y herbolarios indígenas.