Al presidente Huerta no le importó ocultar que su gobierno censuraba a la prensa. Así lo admitió, sin reparos, ante Nelson O’Shaughnessy, encargado de Negocios de la embajada estadounidense durante su administración.
Durante varios años, el gobierno de Estados Unidos participó junto al de México encarcelando y violentando a Ricardo Flores Magón, quien en múltiples ocasiones permaneció recluido en cárceles en ambos países. La última de ellas, iniciada en 1919, terminaría con su muerte en 1922.
Lo que sentí al ocupar la presidencia de México, fue algo que no pude ni podré explicar. Me creí el amo de México, el dominador de todo aquel pueblo del que yo había formado parte como uno de los más humildes […] la primera aspiración que tuve en el poder: hacer la paz, engrandecer a los eternamente vejados”.
La extraordinaria labor de los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas, 1915-1920
En los TNCA se diseñaron y construyeron los primeros aeroplanos cien por ciento mexicanos, con piezas, motores, técnicos, ingenieros, pilotos y tecnología locales. Sus modelos fueron reconocidos a nivel mundial y en apenas cinco años, fabricaron 58 máquinas voladoras, logrando que la aviación del país viviera su época de oro.
A 1915 se le conoce como el año del hambre en virtud de que, por un lado, los comerciantes acaparaban los productos, y por el otro, las mercancías escaseaban hasta el límite. El papel moneda no tenía valor, habida cuenta de que la facción revolucionaria que se hacía de la capital imponía el suyo y desconocía al anterior. En tal virtud, en el remoto caso de que hubiera alguna mercancía, no había manera de comprarla, pues aunque tuvieran “costales de billetes”, el dinero no era válido.
Los restos de Abraham González fueron recuperados por el general Francisco Villa, quien le rindió homenaje y ordenó que fuesen trasladados a un panteón de Chihuahua. Actualmente están en la Rotonda de Chihuahuenses Ilustres.
A partir de 1915, con el inicio de la guerra entre las facciones revolucionarias, los zapatistas fueron duramente hostilizados por el gobierno central en poder de Venustiano Carranza. El clima de persecución dio paso a la sospecha y a la desconfianza por temor a que el ejército suriano fuera infiltrado por los enemigos. La traición acechaba y en ese mar de intrigas cayó fusilado Otilio Montaño