Pese a su victoria en el Autódromo Hermanos Rodríguez en 1989, el extraordinario piloto brasileño de Fórmula 1 Ayrton Senna (1960-1994) detestaba francamente el circuito mexicano. El 3 de abril de 1992 declaró tras un despiste que “correr en México es verdaderamente peligroso. ¡Esta pista es un infierno! No es normal volver a esta pista año tras año sin realizar un mínimo de trabajo”. Y es que la relación de Senna con el asfalto mexicano fue caótica.
Uno de los problemas más grandes de Pancho Villa al frente de la División del Norte fue el mantenerla abastecida. Armas y municiones eran necesarias, pero su adquisición a gran escala no fue sencilla, ya que los estadounidenses requerían dinero en efectivo.
Reseña del libro La caída del Imperio otomano y la creación de Medio Oriente. Autor: Carlos Martínez Assad (coord.). México, Bonilla Artigas Editores, 2023, 256 p. Precio: 350 pesos.
Reseña del libro Historia de las mujeres y de género en México. Espacios y experiencias diversas. Autoras: Margarita Vázquez y Elizabeth Cejudo (coords.). Estado de México, El Colegio Mexiquense, 2023, 367 p. Precio: 390 pesos.
Reseña del libro Con imborrable tinta alegre. Historia del taller de imprenta del Instituto Literario del Estado de México (1881-1889). Autores: Iván Pérez y Marina Garone. Estado de México, UAMEX, 2021, 264 p. Descarga gratuita: https://goo.su/7Kpoc
El material del que se forjan los sueños” contestó el detective Sam Spade (Humphrey Bogart) cuando el otro le preguntó qué era eso, refiriéndose a la estatuilla de un ave incrustada con piedras preciosas. Se acercaba el final de la película El halcón maltés (1941). Pero la frase es quizá la evocación de lo que en ese momento estaba pasando con la compañía cinematográfica fundada en 1923 los hermanos Sam, Harry, Albert y Jack, quienes habían elegido Burbank, California para consolidar finalmente el que en poco tiempo sería uno de los emporios cinematográficos más importantes del mundo que hasta hoy existe y cuya historia puede verse en la serie televisiva aquí presentada.
Los restos de la meteorita más grande rescatada en el país adoptó una forma cónica u orientada que se esculpió durante su ingreso a la atmósfera. En una parte de su superficie tiene grabada la inscripción “Solo Dios con su poder, este fierro destruirá, porque en el mundo no habrá, quien lo pueda deshacer. A. 1828”.
Después del desastre militar en Texas, conducido por Santa Anna en 1836, se decretaron las Siete Leyes constitucionales con cuatro poderes: Ejecutivo, Legislativo, Judicial y un Supremo Poder Conservador que controlaba a los otros. Muy pronto, los intereses de los estados, que defendían su soberanía, chocaron con el centralismo. Con el apoyo de comerciantes, se fraguaron diversas rebeliones, hasta la entrada a la capital, en 1841, de los generales Santa Anna, Gabriel Valencia y Paredes y Arrillaga, que derrocaron al gobierno de Anastasio Bustamante.
Hacia finales del siglo XVIII, la Ciudad de México, con alrededor de treinta mil habitantes, era la más poblada de América. Además, era el centro comercial, administrativo y cultural más importante de la Nueva España y, por lo tanto, recibía muchos migrantes del resto del territorio.
McKinley Morganfield, de 66 años, demostró aquel 2 de noviembre de 1979 que los desgarrados y apasionados acordes que él y sus talentosos acompañantes hacían sonar a tope, seguían electrificando a sus seguidores con la misma intensidad que cuatro décadas antes, cuando decidió cambiar la guitarra acústica por la eléctrica y echar los primeros cimientos que décadas después lo convertirían en el padre del Chicago Blues. Pero esa noche, bajo las luces del flamante Auditorio Nacional, McKinley envolvió con su pasión y destreza al público que abarrotó el inmueble, en el marco del Segundo Festival de Blues en México.
La vanguardia del ejército mexicano al mando del presidente de México general Antonio López de Santa Anna, integrada por 1,200 hombres, aproximadamente, y una pieza de artillería. Por el otro bando, alrededor de 850 separatistas texanos bajo el mando de Samuel Houston. En pleno descanso, las tropas mexicanas fueron sorprendidas. No hubo capacidad de reacción ante los primeros disparos de los separatistas. Al caer abatidos varios oficiales, reinó el desorden y no pudo reorganizarse la defensa. Las bajas fueron muy altas para los mexicanos. Entre muertos y prisioneros, prácticamente se perdió toda la vanguardia. Santa Anna logró escapar a caballo, pero al poco tiempo fue capturado. El resto del ejército, fuerte en unos 3,000 hombres, se encontraba a pocas horas de distancia, pero obedeció al general cautivo y regresó al río Bravo. Texas reclamó su independencia.
A orillas de lo que fue el antiguo pueblo de Santa Fe en Cuajimalpa, no muy lejos del impresionante desarrollo urbano formado por modernos edificios y centros comerciales al poniente de la Ciudad de México, se encuentra una pequeña ermita cercana a la fuente de agua que abasteció a la capital desde la época colonial. En ella habitó en las últimas décadas del siglo XVI Gregorio López, un personaje hoy casi olvidado, pero cuya vida y actuación fueron muy difundidos a lo largo de los siglos virreinales, pues en el XVII se le inició un proceso de beatificación en Roma.