Vida cotidiana

  • Cuando Silvestre Revueltas visitó los murales de Orozco en el Hospicio Cabañas

    Cuando Silvestre Revueltas visitó los murales de Orozco en el Hospicio Cabañas

    Ricardo Lugo Viñas

    Silvestre se encontró personalmente con Orozco, algunos días después, y le contó lo sucedido. El muralista de gruesos lentes, irritado, le contestó: “¡Qué idiotez! Cuando estuve en Roma me pasé horas y horas tendido bajo la cúpula de la Capilla Sixtina, observando los frescos de Miguel Ángel, y nadie me dijo nada”. Fiel a su nombre, el revoltoso Revueltas le aclaró: “Pero hay una diferencia: tú te acostaste boca arriba y yo boca abajo”. Orozco rompió en carcajadas.

  • Migrantes mexicanas

    Migrantes mexicanas

    Una historia de contrastes y matices

     

    Diana Irina Córdoba Ramírez e Itzel Hernández Lara

    En la búsqueda de un horizonte de bienestar, las mujeres se han despedido de nuestro país para llegar a Estados Unidos.

  • Meseros contra meseras

    Meseros contra meseras

    Gerardo Díaz

    Las meseras fueron criticadas por sectores conservadores de finales del siglo XIX, prosiguiendo el eterno debate de cuál debía ser el trabajo adecuado para las mujeres.

  • La Laguna, una economía de frontera

    La Laguna, una economía de frontera

    Inmigrantes españoles y capitales, 1870-1910

    Mario Cerutti

    En torno al cultivo del algodón, surgieron en La Laguna fábricas, bancos, empresas de servicios, ferrocarriles, que cambiaron rápidamente la región entera.

  • “Monstruos” del siglo XVIII

    “Monstruos” del siglo XVIII

    Verónica Cervantes

    Varias de las deformidades presentadas en siglos pasados no fueron producto de nacimiento, sino de enfermedades como la lepra, polio, artritis, etcétera, que degeneraban o dejaban secuelas en el cuerpo. Hasta nuestros días se lucra en diversos medios de comunicación con la imagen de rostros deformes. El señalamiento hacia lo extraordinario parece no tener fecha de caducidad.

  • La tensa relación entre Javier Barros Sierra y Gustavo Díaz Ordaz

    La tensa relación entre Javier Barros Sierra y Gustavo Díaz Ordaz

    “Primero los sabios”

    Ricardo Lugo Viñas

    La anécdota aconteció en este contexto de transición presidencial. Resulta que, en cierta ocasión, Barros Sierra y Díaz Ordaz coincidieron en la puerta de entrada de un acto público, ambos en calidad de secretarios de Estado. Ordaz envidiaba y temía a Barros Sierra, en parte, debido a su prosapia intelectual (Javier era nieto de Justo Sierra y tenía a cuestas una sólida carrera profesional, política y universitaria). Entonces, Díaz Ordaz se detuvo, le cedió el paso a Barros Sierra y, en tono burlón de risita dentada, le dijo: “Primero los sabios”. Barros Sierra, mordaz y cáustico como era, le contestó: “No, pase usted, primero los resabios”.

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