Vida cotidiana

  • El motín de 1692 y la destrucción del palacio virreinal

    El motín de 1692 y la destrucción del palacio virreinal

    Gerardo Díaz

    ¡Señor, tumulto! fue la expresión que un criado gritó a Carlos de Sigüenza y Góngora la tarde del 8 de junio de 1692, mientras una muchedumbre se conglomeraba en la actual Plaza de la Constitución, coreando con impresionantes gritos ¡muera el virrey!, ¡muera la virreina!, ¡muera el corregidor!, ¡mueran los españoles!, ¡muera el mal gobierno!

  • Los secretos del pasado en Nueva España

    Los secretos del pasado en Nueva España

    Pilar Gonzalbo Aizpuru

    Las familias novohispanas eran complejas, porque ante todo la sociedad urbana era dinámica, plural y, hasta cierto punto, excepcional.

  • La familia en Nueva España

    La familia en Nueva España

    Pilar Gonzalbo Aizpuru

    “Las grandes mansiones respondían más al lucimiento de la opulencia que a las necesidades reales de familias, que rara vez eran numerosas, por la gran mortalidad de niños y recién nacidos”

  • El futuro no podía detenerse en Nueva España

    El futuro no podía detenerse en Nueva España

    Pilar Gonzalbo Aizpuru

    El matrimonio como única forma de conformar una familia no se consolidó sino décadas después de la conquista. Al casarse se procuraba hacerlo con una persona que diera prestigio social.

  • Construyendo un mundo nuevo en Nueva España

    Construyendo un mundo nuevo en Nueva España

    Pilar Gonzalbo Aizpuru

    La definición de mestizo se aplicó sin titubeos a los hijos de parejas que vivían violencia ocasional, o de uniones pasajeras en las que ni el padre español  ni la familia materna indígena aceptaban a los vástagos.

  • La piedad y las apariencias en Nueva España

    La piedad y las apariencias en Nueva España

    Pilar Gonzalbo Aizpuru

    La monarquía asumió como tarea divina la evangelización de un “nuevo mundo”. La Iglesia intervino entre pobres y ricos como ejemplo de piedad y vida cristiana, aunque en la práctica sus conflictos internos no siempre correspondían con sus valores.

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