El proceso de destilación no fue traído por los españoles en el siglo XVI, pues ya era usado en los años 600 a 400 a.C. en la zona de Xochitécatl-Cacaxtla, en Tlaxcala; así lo comprobaron Avto Goguitchaichvill y Juan Morales, del Servicio Arqueomagnético Nacional de la UNAM, al encontrar en esa región hornos que fueron usados para procesar el maguey y producir la bebida.
No había ni un pueblo en toda la tierra. Lobos, víboras y otros animales vivían en la oscuridad, pues no existían entonces ni el sol, Nuestro Padre, ni el fuego, Nuestro Abuelo...
Como ministro de Hacienda en la época de la Reforma, a Guillermo Prieto le tocó firmar en 1860 el decreto de nacionalización de los bienes eclesiásticos y emitir el reglamento para llevarlo a cabo. Posteriormente, durante la Segunda Intervención francesa, acompañó a Juárez en su periplo hacia el norte y fue una de las piezas claves del gobierno itinerante que luchó por la soberanía nacional, especialmente mientras duró el imperio de Maximiliano de Habsburgo, de 1864 a 1867.
En los relatos de Prieto hay hechos, aunque lo que legó a quienes lo leemos 127 años después de su muerte, es esencialmente una historia emocional de nuestro país. Prieto escribió en los grandes periódicos liberales El Siglo Diez y Nueve y El Monitor Republicano, que dominan el escenario de la prensa casi todo el siglo XIX. Ambos diarios nacieron en los años cuarenta, cuando Prieto empezaba su vida política, y cerraron sus puertas en 1896, un año antes de su muerte.
La mirada de dos italianos entre el Porfiriato y la posrevolución
Desde el siglo XIX, en especial en sus últimas décadas, los italianos representaron una presencia importante entre los extranjeros en México. En un periodo en que su nación vivía entre crisis y guerras, muchos de ellos llegaron a este país atraídos por su avance hacia la modernidad, pero también por las huellas de las enigmáticas y fascinantes civilizaciones antiguas. En aquellos años, Oaxaca ya era una visita obligada para los viajeros que buscaban aventuras, maravillarse con las grandes culturas del pasado y conocer el progreso de la América hispana.
La historia no sería justa para Mier y Terán. Su participación fue opacada por las acciones de Santa Anna, quien, gracias a la propaganda realizada por José María Tornel, logró adjudicarse el triunfo completo de la victoria de Tampico.
El prestigio obtenido por Santa Anna tras la victoria en 1829 sería fundamental para que más tarde alcanzara la presidencia y mantuviera el respaldo de parte de la clase política, así como su popularidad entre muchos mexicanos.
La investigación histórica supone la elección, entre el “universo de hechos y procesos”, de aquellos “más atinentes a una corta explicación del todo por pocas de sus partes”. Roberto Moreno de los Arcos.
Les llovían piedras y ladrillazos desde las azoteas a las tropas invasoras de Estados Unidos
En septiembre de 1847 una bandera distinta a la mexicana ondeaba en el mástil de Palacio Nacional. Todo había comenzado en abril de ese año, cuando se tuvo noticia de la derrota en Cerro Gordo, cerca de Xalapa, Veracruz. Una vez franqueado el paso, la capital del país tendría que dar la cara para enfrentar a los invasores. Antonio López de Santa Anna, el general presidente, decidió llevar a cabo uno de sus espectaculares actos teatrales, de los más sonados en la época, cuando convocó a la población de Ciudad de México a unirse en fuerzas civiles para su defensa.
La exposición “Reforma, Libertad, Justicia y Ley. La moneda del Ejército Libertador del Sur en el centenario luctuoso de Emiliano Zapata” se presenta en el Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, y se conforma por 139 piezas entre monedas, medallas y billetes de la época de la Revolución Mexicana y contemporáneas, que son parte de la Colección Numismática del Banxico.