Xavier Mina llegó a Inglaterra precedido por su fama como valiente guerrillero. Existe un testimonio de su presencia en Londres fechado el 17 de junio de 1815, ya que aquel día Xavier le escribió a sir Robert Stewart, lord Castlereagh, desde su habitación del Prince of Wales’s de Leicester Square, para interceder a favor de dos de sus oficiales llegados a Inglaterra sin pasaporte vigente y arrestados en la aduana.
Doña Leona recibió honores en vida y se le reconoció su labor a favor de la insurgencia, sin embargo, su figura fue borrándose poco a poco de la memoria popular.
Al triunfo de la independencia, la figura de Leona Vicario permaneció en la penumbra de la vida privada, mientra su esposo ocupó varios cargos políticos.
Quintana Roo se enteró de las vejaciones que había sufrido su mujer y envió su rendición y la promesa de dar todo tipo de información, a cambio de que respetaran a Leona.
El retrato de Morelos es un buen ejemplo de la tradición pictórica más popular que no necesariamente se sujetaba a los lineamientos de la Academia de San Carlos.
El atribulado Fernando VII, no quiso que nadie de su familia viniera a estas tierras a gobernar en su nombre y la designación fue para Agustín de Iturbide.
Félix María Calleja del Rey, “la principal espada del Virreinato” o “el azote más terrible de la América mexicana”, fue el militar realista más destacado en la lucha contra la insurgencia en la Nueva España.
Todas sus acciones estuvieron encaminadas a conservar el orden establecido y a evitar cualquier alteración que interrumpiera el periodo de bonanza por el que estaban atravesando.