• 3-jun-2020.

Un ángel con ángel

Relatos e historias en México

Sabemos que el arquitecto que diseñó el monumento conocido como el Ángel de la Independencia tenía mundo y que visitó Europa, donde pudo admirar construcciones y monumentos de belleza extraordinaria, como la Columna de Trajano en Roma y la Plaza Vendome en París, y tuvo noticias de la de Alejandro en San Petersburgo. No se planteó superarlos, no pensó en que el Monumento de la Independencia fuera mejor que aquéllos. Antonio Rivas Mercado sólo imaginó, y fijó después en el papel, el contorno y los detalles de un monumento que resume mucho de lo que fueron las aspiraciones de aquellos que iniciaron la guerra de Independencia. La plataforma en la que se sostiene la bella y esbelta columna corintia, las proporciones y el lugar que ocupa en el majestuoso Paseo de la Reforma hablan de la excepcional sensibiliad del arquitecto, de su entrega profesional y de una biografía envuelta en el romanticismo. Ya había mostrado el artista sus dotes al construir obras como el Teatro Juárez de la ciudad de Guanajuato, la antigua Hacienda de Chapingo y la de San Miguel Ometusco, además de otros palacios y palacetes en la ciudad de México.

Efectivamente, el monumento no es mejor que otros de su género, pero es radicalmente distinto, áureo y cargado de elementos que expresan de manera genial los sueños libertarios y las inquietudes éticas, morales y sentimentales de una época. El monumento es una oda a la utopía occidental, al mesianismo que está en el centro de las grandes transformaciones que construyen de cuando en cuando capítulos gloriosos de la historia.

Nadie puede menospreciar la belleza de otros monumentos, pero lo cierto es que el trazo de la columna que se inauguró el 16 de septiembre de 1910, con motivos de las fiestas del Centenario de la Independencia, es admirada por propios y extraños; nadie pasa frente a ella con indiferencia, su silueta supera con mucho los planes del artista. Se han construido centenares de monumentos para recordar a los héroes y para incentivar lo que se conoce como fervor patrio, pero ninguno de ellos ha logrado colocarse, como el Ángel, en la memoria colectiva de los mexicanos. 

Esta publicación aparece íntegramente en la edición de Relatos e Historias en México, núm. 1. Para nuestros amigos que deseen leer la crónica completa y adquirir un ejemplar, les dejamos esta liga: http://raices.com.mx/tienda/revistas-herida-de-muerte-al-virreinato-REH001