Ricardo Lugo Viñas

  • Así nacieron los “cuernitos”

    Así nacieron los “cuernitos”

    El bollo de media luna que simbolizó la victoria sobre el Imperio Otomano

    Ricardo Lugo Viñas

    Los panaderos austriacos fueron los inventores de lo que derivó en lo que en México se conoce como cuernito, aunque en Francia se le dio el nombre de croissant.

  • Los agentes secretos de Stalin en México (I)

    Los agentes secretos de Stalin en México (I)

    Los italianos de la colonia Doctores

    Ricardo Lugo Viñas

    Nacido en Trieste en 1900, Vidali fue utilizado por Stalin para incidir en las acciones comunistas en países ajenos al bloque soviético, incluido México. En 2019, Giampaolo Penco realizó un documental sobre él.

  • El México surrealista de André Breton

    El México surrealista de André Breton

    Extranjeros perdidos en México

    Ricardo Lugo Viñas

    Diego Rivera y sus allegados hicieron sentir a Breton como en casa. Le proporcionaron hospedaje y le mostraron parte del México que desconocía, pero que quizá le cautivaba por lo que le contaban.

  • Los últimos coñacs de Guty Cárdenas

    Los últimos coñacs de Guty Cárdenas

    Ricardo Lugo Viñas

    Con apenas veintiséis años, guapo, atleta y talentoso, Guty estaba en el cenit de su carrera artística.

  • El tren de Ibargüengoitia

    El tren de Ibargüengoitia

    Ricardo Lugo Viñas

    Hasta hace algunos años, existía una cantina de nombre Zirahuén en el número 83 de la avenida Cuauhtémoc, en Ciudad de México. Era un antro medio en el subsuelo que olía a alcohol rancio y orines fermentados. Poseía unos lastimados asientos de gabinete de vinil color vino, una barra destartalada y el baño de hombres más diminuto de todas las cantinas mexicanas.

  • Los agentes secretos de Stalin en México (IV y última)

    Los agentes secretos de Stalin en México (IV y última)

    Extranjeros Perdidos en México

    Ricardo Lugo Viñas

    Herido por los guardias de Trotsky, Ramón Mercader fue enviado a las autoridades. Identificado por unos y otros como Jacques Mornard o Frank Jacson, su verdadera identidad sería conocida una década después de dar muerte al ruso.

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