Ricardo Lugo Viñas

  • Remedios Varo

    Remedios Varo

    Segunda parte

    Ricardo Lugo Viñas

    1924, verano. La jovencísima y talentosa Remedios Varo ingresa a la prestigiosa Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. Con apenas 16 años a cuestas, posee un extraordinario dominio del dibujo pues, desde muy niña, su padre, Rodrigo Varo Zejalvo, ingeniero hidráulico, cultivó en ella el interés y el gusto por el dibujo lineal y las formas geométricas.

  • Remedios Varo

    Remedios Varo

    Primera parte

    Ricardo Lugo Viñas

    El éxito fue total. Varo vendió (“carísimas”) todas sus obras. Y, por si esto fuera poco, la prensa se refirió a ella en términos generosos; elogió su técnica y la consideró una verdadera “revelación”. Aunque no era la primera vez que un cuadro de Remedios se exponía en México.

  • José Alfredo Jiménez y sus amigos del barrio

    José Alfredo Jiménez y sus amigos del barrio

    “¿Quíhubole Fello, qué dices?”

    Ricardo Lugo Viñas

    El escenario del reencuentro fue la cantina El Recreo, frente al entonces Teatro Cinema Rívoli, en la calle Santa María la Ribera. En la mesa se encontraban el Chácharas, su hermano y, nada más y nada menos, José Alfredo Jiménez, el Rey, a quien en el barrio apodaban Fello.

  • El aire mexicano de Benjamin Péret

    El aire mexicano de Benjamin Péret

    El poeta surrealista más profundo y solitario (segunda parte)

    Ricardo Lugo Viñas

    Péret se redescubrió a sí mismo en su viaje a la península de Yucatán. La cultura maya lo maravilló cual arqueólogo del siglo XIX. Es uno de los extranjeros que ha escrito con más empatía y belleza al respecto.

  • El aire mexicano de Benjamin Péret

    El aire mexicano de Benjamin Péret

    El poeta surrealista más profundo y solitario (primera parte)

    Ricardo Lugo Viñas

    La estadía de Péret en México tuvo momentos de dicha, pero también de incomodidad, como cuando Diego Rivera lo obligó a bailar zapateado en la pulquería La Rosita. También experimentó un momento difícil tras el rompimiento entre los artistas mexicanos con varios de los considerados surrealistas, sobre todo amigos de Trotsky.

  • De cuando Adamo Boari inmortalizó a su perrito en el Palacio de Bellas Artes

    De cuando Adamo Boari inmortalizó a su perrito en el Palacio de Bellas Artes

    Ricardo Lugo Viñas

    En los costados de una entrada del ahora Palacio de Bellas Artes, los escultores ornamentaron con alusiones a Aída, la perra setter del arquitecto Adamo Boari.

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