Tras el asesinato de Álvaro Obregón en 1928, Plutarco Elías Calles organizó el Partido Nacional Revolucionario, primera forma del partido de Estado para monopolizar la política mexicana y las normas de acceso al poder. Su primer candidato fue Pascual Ortiz Rubio. En 1938, durante el sexenio de Lázaro Cárdenas, el PNR se convirtió en el Partido de la Revolución Mexicana (PRM), que incorporó como pilares del Estado a las centrales sindicales de trabajadores.