Cuando llegaron los sesenta, la mayoría de la gente optaba por mostrar el pelo. Muchas figuras de México y el mundo imponían las modas que los demás imitaban, ¡y ya no había más sombrero coronando sus cabezas! Influyeron tal vez desde la apabullante preferencia por el automóvil cerrado, hasta el uso de la vaselina para engomar el cabello.