Para hacer posible la exploración de la Mar del Sur era indispensable establecer un astillero en alguna costa del territorio novohispano, desde donde además partieran las expediciones hacia el Pacífico sur. El lugar que Hernán Cortés eligió fue Zacatula, una región ubicada en la desembocadura del río Balsas, en las costas de los actuales estados de Michoacán y Guerrero.