• miércoles, 12 de diciembre de 2018.

Venustiano Carranza

  • 1915, el año del hambre en Ciudad de México

    1915, el año del hambre en Ciudad de México

    Por: Guadalupe Lozada León

    A 1915 se le conoce como el año del hambre en virtud de que, por un lado, los comerciantes acaparaban los productos, y por el otro, las mercancías escaseaban hasta el límite. El papel moneda no tenía valor, habida cuenta de que la facción revolucionaria que se hacía de la capital imponía el suyo y desconocía al anterior. En tal virtud, en el remoto caso de que hubiera alguna mercancía, no había manera de comprarla, pues aunque tuvieran “costales de billetes”, el dinero no era válido.

  • Retrato de la familia revolucionaria

    Retrato de la familia revolucionaria

    Por: Pedro Siller

    Mucho de lo que estaba ocurriendo en ese momento dentro del ejército maderista y de las corrientes que combatían en ese banco se desprende de esta fotografía, donde aparecen los principales personajes que jugarían un papel importante en la Batalla de Ciudad Juárez. La suerte estaba echada, muy pronto Madero daría a conocer su gabinete y su proyecto de gobierno, algunos de los protagonistas tomarían entonces su propio derrotero.

     

  • El enrolamiento de mexicanos en el ejército de Estados Unidos en 1917

    El enrolamiento de mexicanos en el ejército de Estados Unidos en 1917

    Por: Con información del INEHRM

    El 13 de noviembre de 1917, la prensa detalló la manera en que los mexicanos residentes en Estados Unidos eran obligados a engrosar las filas de su ejército para combatir en los campos de batalla europeos. Juan T. Burns, quien había sido cónsul mexicano en Nueva York, en una larga entrevista al diario El Demócrata, relató que el censo militar que había hecho el gobierno estadunidense incluía a todos los residentes extranjeros en ese país, los cuales habían sido incorporados a las filas del ejército que se proclamaba "protector de las naciones débiles". 

  • ¿Qué pasó durante la huida del presidente Venustiano Carranza por la Sierra Norte de Puebla?

    ¿Qué pasó durante la huida del presidente Venustiano Carranza por la Sierra Norte de Puebla?

    Testimonios de la ruta a Tlaxcalantongo
    Por: Miguel Ángel Andrade Rivera

    Venustiano Carranza deja Aljibes el 14 de mayo de 1920 –de acuerdo con Luis Cabrera– y se interna en la Sierra Norte de Puebla. Aunque sabe que su situación es crítica, pues viene perseguido por sus enemigos políticos, no demuestra contrariedad, ni desesperanza, ni enojo; viejo lobo de mar en las lides políticas, sabe que los que ayer fueron sus aliados hoy son sus enemigos, pero cree firmemente que puede recuperar el control del país y terminar su mandato constitucional. Sin embargo, caerá muerto.

  • El presidente Venustiano Carranza sale sereno y con el rostro inmutable a su cita con la muerte

    El presidente Venustiano Carranza sale sereno y con el rostro inmutable a su cita con la muerte

    Se abre el telón de la tragedia del presidente Carranza
    Por: Javier Villarreal Lozano

    Tras el Plan de Agua Prieta de abril de 1920, las defecciones en el bando de Venustiano Carranza provocaron un efecto dominó. Se acumulaban las adversidades: focos de insurrección encendidos en varias partes del país, fracaso del candidato que impulsaba, traiciones de amigos y colaboradores, un inocultable debilitamiento de su gabinete y los soldados de Pablo González cerrando el cerco sobre la capital. Para el 5 de mayo don Venustiano estaba perdido.

  • Magnicidio: el asesinato del presidente Venustiano Carranza en 1920

    Magnicidio: el asesinato del presidente Venustiano Carranza en 1920

    Crisis en el gobierno: el régimen carrancista se desmorona
    Por: Javier Villarreal Lozano

    Dueño de un agudo sentido de la oportunidad –timming, le llaman los anglófonos–, Venustiano Carranza hizo una mala lectura de la situación en 1919. Se entercó en concretar la idea expuesta por Francisco I. Madero y retomada por él: acabar de una vez por todas con el militarismo. El ascenso al poder del militar triunfador en turno había convertido casi un siglo de la historia de México en desesperante repetición de alzamientos, planes revolucionarios, cuartelazos y golpes de Estado. La única forma de romper ese círculo vicioso, estaba convencido, era abrir las puertas del despacho presidencial a un civil.

  • Pages