Como se sabe, la Torre Latinoamericana se inauguró el 30 de abril de 1956 para celebrar los cincuenta años de la Compañía de Seguros La Latino Americana, y fue uno de los primeros edificios en el mundo diseñado para soportar infaustos sismos. El ingeniero Zeevaert trabajó en conjunto con el experto en estructuras Nathan M. Newmark, para crear un sistema antisísmico que le permitiera a la Torre “flotar” (como si se tratara de una nave en el Lago de Texcoco) en caso de un terremoto. Aquello se lograría mediante la cimentación de cajón de concreto y 361 pilotes anclados a 33 metros bajo tierra.