Limítrofe entre las alcaldías de Coyoacán y Álvaro Obregón, se encuentra el barrio de Chimalistac, que mantiene la antigua encrucijada de calles empedradas, los puentes de roca por donde pasaba el río Magdalena y voluminosos jardines que en su momento pertenecieron a Ixtolinque, el primer señor de Coyoacán que aceptó el sometimiento a la Corona española tras la caída de México-Tenochtitlan en 1521.