Siglo XIX

  • De noche todos los gatos son pardos

    De noche todos los gatos son pardos

    El ataque en la oscuridad que sorprendió a los mexicanos en 1862

     

    GERARDO DÍAZ

     La famosa batalla del “Cerro del borrego” una oportunidad estratégica perdida por quedarse dormidos. ¿Qué ocurrió realmente en la oscuridad del cerro del Borrego?

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  • LAS PRIMERAS, NO LAS ÚLTIMAS

    LAS PRIMERAS, NO LAS ÚLTIMAS

    DOCTORAS EN MÉXICO Y AMÉRICA LATINA

    CARMEN SAUCEDO ZARCO
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  • Mme. C. de la B.

    Mme. C. de la B.

    Ricardo Lugo Viñas

    Blog del diario de Madame Calderón de la Barca

  • La creación del Museo de Meteoritos en 1893

    La creación del Museo de Meteoritos en 1893

    Extraterrestres en México

    Lucero Morelos Rodríguez

    Los restos de la meteorita más grande rescatada en el país adoptó una forma cónica u orientada que se esculpió durante su ingreso a la atmósfera. En una parte de su superficie tiene grabada la inscripción “Solo Dios con su poder, este fierro destruirá, porque en el mundo no habrá, quien lo pueda deshacer. A. 1828”.

  • El Supremo Poder Conservador

    El Supremo Poder Conservador

    Javier Torres Medina

    Después del desastre militar en Texas, conducido por Santa Anna en 1836, se decretaron las Siete Leyes constitucionales con cuatro poderes: Ejecutivo, Legislativo, Judicial y un Supremo Poder Conservador que controlaba a los otros. Muy pronto, los intereses de los estados, que defendían su soberanía, chocaron con el centralismo. Con el apoyo de comerciantes, se fraguaron diversas rebeliones, hasta la entrada a la capital, en 1841, de los generales Santa Anna, Gabriel Valencia y Paredes y Arrillaga, que derrocaron al gobierno de Anastasio Bustamante.

  • La batalla de San Jacinto

    La batalla de San Jacinto

    21 de abril de 1836

    Gerardo Díaz

    La vanguardia del ejército mexicano al mando del presidente de México general Antonio López de Santa Anna, integrada por 1,200 hombres, aproximadamente, y una pieza de artillería. Por el otro bando, alrededor de 850 separatistas texanos bajo el mando de Samuel Houston. En pleno descanso, las tropas mexicanas fueron sorprendidas. No hubo capacidad de reacción ante los primeros disparos de los separatistas. Al caer abatidos varios oficiales, reinó el desorden y no pudo reorganizarse la defensa. Las bajas fueron muy altas para los mexicanos. Entre muertos y prisioneros, prácticamente se perdió toda la vanguardia. Santa Anna logró escapar a caballo, pero al poco tiempo fue capturado. El resto del ejército, fuerte en unos 3,000 hombres, se encontraba a pocas horas de distancia, pero obedeció al general cautivo y regresó al río Bravo. Texas reclamó su independencia.

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