• martes, 14 de agosto de 2018.

José Manuel Micheltorena y su notoria participación contra la invasión de Estados Unidos

Cartografía urbana
Por: Gerardo Díaz Flores

Col. Chapultepec Oriente, Morelia, Mich., C.P. 58260

 

 

Comparado con otros participantes de la batalla de La Angostura de 1847, sobre el general José Manuel Micheltorena hay muy poco material redactado. Se conoce que nació en 1802 e ingresó al servicio de las armas en 1816. A la postre se adhirió a la causa independentista de Agustín de Iturbide; más tarde, ya en el Primer Imperio mexicano, optó, como muchos, por abandonarlo ante el levantamiento de un sector del ejército encabezado por Antonio López de Santa Anna.

 

Más tarde, nuestro personaje participó en la campaña contra los sublevados texanos de 1836. En 1842, en el régimen centralista, fue nombrado por el entonces presidente Santa Anna comandante general de la Alta California, hecho que no cayó muy bien a los californianos, quienes iniciaron una serie de reclamos que terminarían en un levantamiento armado. Con esa presión encima, Micheltorena se mantuvo en el territorio hasta 1845, cuando dimitió.

 

Fue así que en 1847 participó en la batalla de La Angostura, en la que sus acciones, como encargado de artillería, fueron destacadas. En los Apuntes para la historia de la guerra entre México y los Estados Unidos, publicados en 1848 por un grupo de intelectuales mexicanos que habían participado en los campos de batalla y tenían un fresco recuerdo de los sucesos, se habla de un “diestro movimiento favorecido por una batería de a 8 que mandaba el capitán Ballarta, y que Santa Anna puso a las inmediatas órdenes del sereno general Micheltorena [...] los americanos, que han soñado un momento con la victoria, se retiran destrozados, quedando el campo cubierto con los cadáveres confundidos de los valientes que por ambas partes han caído en esta sangrienta lucha [...] Nuestra tropa avanza ordenadamente; la batería del general Micheltorena, única que jugaba por nuestra parte, destroza a los contrarios; se llega a la bayoneta, batiéndose los soldados cuerpo a cuerpo; por segunda vez nuestros valientes vencen; los americanos se repliegan a la loma inmediata, dejándonos por trofeo uno de los cañones y tres banderas”.

 

Tras el fracaso en la guerra contra la invasión estadunidense, Micheltorena participó en la política. Después volvió a las armas, pues fue designado comandante militar de Yucatán. Regresó en 1851 a la ciudad de México, donde moriría dos años después.

 

 

“José Manuel Micheltorena” del autor Gerardo Díaz Flores y se publicó íntegramente en la edición de Relatos e Historias en México, núm. 93.