• 17-sep-2019.

Eydie Gormé y Los Panchos

Nostalgia de una época
Ismael Villafranco

 

La preocupación de un artista siempre será la creación de algo nuevo, distinto. Experimentar para descubrir ese código inexplorado que precisa el sentir de aquello que vive dentro suyo. Es en esa experimentación en donde podemos ver un crecimiento sustancial en cualquier rubro de las bellas artes.

 

Es también en este proceso que el artista busca la mejor herramienta para crear, permitiéndose incluso modificar las ya existentes para tener así un acomodo óptimo al momento de su uso, consiguiendo así algunas nuevas como martillos, cinceles, soportes, pinturas, pinceles y, como en el caso de Alfredo el Güero Gil, un instrumento musical. Él lo nombraba el Tata y era una guitarra un poco más pequeña de lo normal y afinada dos notas y media por encima de lo habitual, dándole un sentido muy particular a las atmósferas creadas durante su ejecución en los requintos de las canciones. Fue por este mismo motivo por el que se le conoció popularmente como “requinto”.

 

Los Panchos, ya con una trayectoria de casi veinte años, recién acababan de publicar un disco grabado en inglés llamado By Special Request Sing Great Love Songs In English, una producción en la que se puede comenzar a sentir la fórmula que usarían hasta la perfección con la cantante estadounidense Eydie Gormé, que como intérprete de música pop ya había publicado canciones en español, aprovechando su dominio del idioma debido a que en su familia, procedente de la península ibérica, se hablaba el judeoespañol, lo cual se notaba en su dicción al momento de cantar. Esto también le otorgó un encanto inigualable a las letras y ejecución de cada una de las canciones que interpretó con el trío, complementándose en todos los sentidos.

 

La importancia de Eydie Gormé en la industria de la música grabada fue honrada con su ingreso al Salón de la Fama de los Compositores en 1995, con el premio Sammy Cahn Lifetime Achievement Award, en reconocimiento a su maravillosa carrera que comenzó a los tres años de edad con su nombre real Edith Gormezano.

 

La compañía de música grabada Columbia acomodó sus conveniencias comerciales para aprovechar a estos dos célebres artistas en distintos géneros bajo su sello y unirlos en un interesante proyecto que rompió esquemas musicales y que además funcionaba en favor de provocar empatía entre México y Estados Unidos –un tema ya mencionado por el historiador Pablo Dueñas en su artículo “Los Panchos” (Relatos e Historias en México, número 55)–, con la que la nación vecina hizo por cambiar la imagen del mexicano: de ser un salvaje flojo sin oficio a uno elegante con talento y sentimientos.

 

Se podría pensar que es necesario estar enamorado para sentir las interpretaciones de Eydie Gormé con el Trío Los Panchos, cuando en realidad no existe el pretexto para no poner atención en la pureza de los requintos y las voces, ni a la precisa selección de las palabras en las estrofas o a las notas que nos envuelven en una placentera sensación de gozo que alimenta las mariposas en los enamorados y apacigua los demonios del resto.

 

 

El artículo breve "Eydie Gormé y Los Panchos" del autor Ismael Villafranco se publicó en Relatos e Historias en México número 127. Cómprala aquí