• 14-abr-2021.

Oak Ridge

Esta foto es de diciembre de 1944. Los trabajadores de una sección de la Clinton Engineer Works fueron reunidos para escuchar el discurso patriótico de oficiales del ejército de Estados Unidos, como parte del evento Lo mínimo que podemos hacer por ellos.

 

En 1942 varias empresas habían construido una ciudad industrial en muy poco tiempo en un hermoso paisaje de Tennessee, en cerca de 23,000 hectáreas de colinas verdes llenas de perdices y ciervos, serpenteadas por el río Clinch. Allí levantaron cientos de edificios, con enormes plantas eléctricas y de vapor, un gigantesco inmueble para difusión de gases y otras muchas instalaciones y talleres. En total, había allí alrededor de 80,000 trabajadores.

En pocos meses se construyeron miles de casas prefabricadas, grandes comedores, campos deportivos, hospitales, talleres de reparación de autos, tiendas, cine, servicios de policía y bomberos, así como escuelas. Los vecinos de otros pueblos llamaron “Clinton” a esa ciudad, que también estaba segregada, pues los trabajadores negros vivían aparte.

Además, permanecía cercada con malla eléctrica, altos muros y torretas de vigilancia. A pesar de que los trabajadores habían sido contratados por empresas privadas (como J. A. Jones Construction Co., Stone & Webster, Roane-Anderson o la misma Clinton), nadie podía entrar o salir por alguna de las siete puertas custodiadas por el Ejército sin un permiso especial.

 

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