El proceso contra Luis de Carvajal el Viejo –fundador y gobernador del Nuevo Reino de León– y sus parientes es un caso emblemático de la persecución contra los judíos conversos en Nueva España. Muchos de ellos cruzaron el Atlántico para establecerse en América con la esperanza de escapar del Santo Oficio. Esta historia del siglo XVI implicó a toda esta familia y el juicio reveló una extensa red de adeptos al judaísmo. Al final, los Carvajal fueron consumidos por las llamas de la hoguera.