Humboldt emprendió una tarea titánica: mostrar, en términos generales, la grandeza de un país mediante conceptos modernos y científicos. Cifras, gráficas, tablas, cuadros, estadísticas. “Difícilmente hay en toda Europa una ciudad que sea más hermosa. Ella tiene la elegancia, la regularidad y la uniformidad de los bellos edificios de Turín y Milán, de los encantadores barrios de París y Berlín”, apuntó al referirse a Ciudad de México.