• 8-jul-2020.

Derechos civiles, música y marihuana

Música y tiempo
Ismael Villafranco

 

Esta historia comienza en 1939 con Billie Holiday conduciendo su coche mientras fuma marihuana dando vueltas alrededor de Central Park…

 

Después de su actuación en el club Café Society, el cual solía abandonar por un momento ya que el dueño prohibía fumarla dentro, Holiday dejó a los clientes con una sensación extraña tras cerrar con Strange Fruit, una canción inspirada en un linchamiento racista contra dos jóvenes afroamericanos casi una década antes, en Indiana.

En esta pieza, la letra compara de forma poética a estos colgados con una fruta amarga que crecía en las pomposas tierras del sur perfumadas a magnolias, pero con dejos de carne quemada. Su autor fue Abel Meeropol, un judío que pertenecía al Partido Comunista Americano, facción que puso a un lado su militancia para unirse con las demás fuerzas políticas y sociales de su país en contra de Hitler tras su invasión a la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial.

La música no se detuvo en su crítica social y en 1948 apareció la canción Deportee (Plane Wreck at Los Gatos), una canción escrita por Woody Guthrie e inspirada en el accidente aéreo en donde perdieron la vida cuatro estadounidenses y veintiocho campesinos mexicanos migrantes. El descontento fue que en el reporte inicial solo mencionaron a los primeros, llamando a los mexicanos “deportados”; además, inscribieron “Mexican Nationals” en la tumba donde fueron sepultados.

En 1950 se grabó por primera vez la canción We Will Ovecome (Venceremos), compuesta por Zilphia Hart y Pete Seeger, entre otros. Esta canción ya llevaba varias décadas transformándose, hasta que apareció esta versión casi definitiva que terminó por publicarse años más tarde como We Shall Overcome (Deberíamos vencer). Entonces se convirtió en el himno de las protestas civiles en Estados Unidos.

En noviembre de 1951, el político demócrata Hale Boggs logró incrementar las sanciones por posesión de marihuana de dos a diez años de cárcel y veinte mil dólares de multa. Esto fue parte del paquete de reformas conocido como Mandatory Sentencing, leyes que sancionaban los crímenes de calidad “moral”, como el sexo y el consumo de drogas y alcohol. The New York Times publicó que para el 4 de enero de 1952 ya se habían realizado quinientos arrestos y que su lucha tenía como objetivo a los adolescentes, para así cortar de raíz la adicción juvenil.

Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial comenzaron las tensiones que originaron la Guerra Fría. Esto provocó que todo aquel que fuera comunista, o se sospechara de serlo, se le consideraría enemigo de EUA, comenzando así con una cacería que el senador Joseph McCarthy aprovechó, logrando adquirir el poder necesario para desaparecer a cualquiera que él señalara, acabando con toda oposición.

La facción comunista se disolvió durante el macartismo y logró reagruparse con la lucha por los derechos civiles de la comunidad negra. Durante las manifestaciones, los afroamericanos utilizaron la estrategia de exponerse a las agresiones racistas, siempre con la consigna de no responder los ataques, y menos recurriendo a la violencia.

Peter Seeger, en su batalla personal por reivindicar la música folclórica, organizó en 1959 junto a sus amigos Theodore Bikel y Albert Grossman un festival de folk en Newport, Rhode Island, en donde la sorpresa fue la cantante de dieciocho años Joan Baez. Todo estaba listo para que comenzaran los sesenta.