• 11-jul-2020.

¡Vamos al cine! Les recomendamos “Las tres perfectas casadas”

México, 1953
Marco Villa

 

Basada en la obra homónima de Alejandro Casona, escritor español de la Generación del 27, esta cinta expresa el drama de la infidelidad y las ideas misóginas en torno al matrimonio en el México de los cincuenta

 

Elegante, la ocasión transpira el orgullo de sus protagonistas, quienes vestidos de sofisticada etiqueta celebran con suculento banquete los dieciocho años de sus respectivos matrimonios. Javier y Ada han recibido en su lujosa mansión a dos parejas más: Leopoldina y Máximo, Genoveva y Jorge. Ellos, amigos desde su temprana juventud; ellas, las “perfectas esposas” por su irrestricta dedicación –con aires de abnegación– al cuidado de sus cónyuges, tal cual dictan las convenciones sociales en el México citadino de mediados del siglo pasado.

Esperan además al amigo en común que los ha acompañado en el transcurso de sus años casados y que además apadrinó sus enlaces: el famoso escritor Gustavo Ferrán. Sin embargo, este no llega a la cita, pues el avión en el que volvía de Nueva York a Ciudad de México cayó en las montañas, provocando su deceso… o al menos esa es la noticia que su mayordomo da a Jorge, Máximo y Javier. La pesadumbre por el anuncio trastoca la partida de billar que sostienen mientras sus esposas miran el moderno televisor que por aquella época apenas se afianzaba a los hogares mexicanos. Es el momento también en el que ellos dan lectura a una carta póstuma en la que Ferrán les informa que sus esposas sostuvieron un romance con él. La zozobra permea el ambiente y sobreviene el debate en torno a cómo manejarán la situación frente al “victimario” y, lo más importante, cómo se plantarán ante el “qué dirán”.

Como presagio a lo que se avecinaba, en los minutos previos a la lectura del documento los aludidos comentan presuntuosos y no menos cursis las cualidades de sus esposas. Jorge y Javier confiesan también sus infidelidades, escandalizando a Máximo: “¿qué dirían al saber que sus mujeres los hubieran decepcionado?”, les pregunta, sentenciando en seguida que “la monogamia es el estado perfecto del hombre civilizado”. De inmediato, Jorge responde: “es diferente, son mujeres y somos hombres”. Hablan después de la postura de Ferrán en su respetada obra, en la que versa sobre la inferioridad de las mujeres.

La revelación pone en evidencia el pensamiento machista y misógino no solo de los infieles y quien los critica, sino de amplios sectores en los que esto resultaba una afrenta para cualquier hombre. Pero a diferencia de ellos, el autor se asume adúltero e irremediable solterón entregado al libertinaje, ¡todo un escándalo en la sociedad de aquellos años y hasta de los actuales! Queda de manifiesto también que, para otros, el tema de la lealtad marital se ha movido más en el terreno de las apariencias, como apariencia también ha sido el fallecimiento, pues Gustavo Ferrán aparece después y tiene que confrontarlos.

“Debo confesar que mi vida ha sido una reiterada y jubilosa mentira. He engañado a todos y nadie me ha engañado a mí. He urdido los más fabulosos mitos, pero urdirlos en el papel con personajes ficticios es menos emocionante que darles vida en la realidad”, postula Ferrán en el inicio de su próxima novela.

Con célebres actuaciones de Arturo de Córdova, Laura Hidalgo, René Cardona y Miroslava, entre otros, esta cinta que atrajera la atención internacional al ser parte de la selección oficial del Festival de Cannes en 1953, resulta un interesante documento sobre las mentalidades de la época, por lo que aquí se la dejamos para que la disfrute.