• 14-abr-2021.

¡Vamos al cine! Les recomendamos “Bárbaros”

(Alemania, 2020)

Marco Villa

Es el año 9 antes de Cristo y el romano es el mayor ejército del mundo. Sus poderosas legiones se han expandido a sangre y lodo por el resto de Europa y otras geografías. Sin embargo, en una avanzada sobre las tribus germánicas asentadas en una porción norteña de la actual Alemania, tres contingentes de ellos se enfrentarán a gente que llaman bárbaros y que está dispuesta a todo antes de caer abatidos y entregar su aldea. El resultado: la épica batalla de Teutoburgo que “cambió radicalmente el curso de la historia”.

 

Con esta introducción, Bárbaros se adentra, con algunas licencias y gran espectacularidad, en este acontecimiento histórico que duró varios días y no una jornada, como expresa la serie.

Sabido es que los romanos intentaban servirse de lo mejor de cada pueblo al que conquistaban –como las espadas, copiadas a los hispanos–, pero también que buscaban imponer aspectos de ese desarrollo que con el tiempo los hizo una cultura imperial trascendental, beneficiando a sus conquistados. Los bárbaros, por su parte, contaban con prácticas usuales entre los romanos, como la propia esclavitud o la desmedida violencia con que sometían al enemigo. Así, fue el deseo de imponer un sistema jurídico y duras medidas fiscales a un conglomerado de tribus que no solían entregar cuentas a nadie, parte de las causas por las que se desató la batalla contada en estos episodios fílmicos.

Esta rebelión germánica fue liderada por el príncipe querusco Arminio, que cuando niño fue dado a los romanos –al igual que su hermano Flavo– por su padre Reik Segimer, que así firmaba la paz entre ambas partes, según la serie. Pero otras fuentes históricas aseguran que este, al ser derrotado por los romanos, se une a su causa y manda a sus hijos a la capital imperial, donde serán educados, y no por Publio Quintilio Varo, que por esos años estaba en Judea y Siria, desde donde avanzó hacia Germania para esta lucha. En lo que no se equivoca la serie es en la traición de Arminio a Varo, pues sí había sido enviado a Germania como asesor del segundo, pero terminó por aglomerar y preparar a los bárbaros.

Arminio, que conoce la enmarañada geografía de la zona gracias a su origen y a la exploración que hacía junto con las tropas del imperio, no está solo en el liderazgo que desea la unificación de las tribus para rebelarse a la imposición romana y mantener sus tradiciones ancestrales intactas. La noble querusca Thusnelda, hija del jefe Segestes, unirá su destino al del joven militar tanto en la lucha como en su vida amorosa, luego de romper su compromiso con alguna autoridad de otra tribu. Bruja y guerrera, la mujer casa con Arminio antes de la batalla de acuerdo con la trama fílmica, pero en realidad ello ocurre después.

La vida para Thusnelda y Arminio –a quien hasta hoy se le recuerda con un monumento– después de la batalla de Teutoburgo no fue fácil, pues tras salir derrotados, los romanos intentarían cobrarse la afrenta y recuperar las tres águilas, una de cada legión, que los bárbaros probablemente les arrebataron. Ojalá veamos en las siguientes temporadas cómo concluyen las memorables épicas con las que el mejor ejército del mundo buscó enmendar su maltrecho prestigio militar y político en esa zona del norte europeo. Por lo pronto, les dejamos un avance esperando sea de su interés.

 

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Bárbaros