• jueves, 16 de agosto de 2018.

José María Izazaga

Por: Jaime Bali Wuest

Col. Centro, Del. Cuauhtémoc, C.P. 06090

 

Al transitar por la calle José María Izazaga, en la ciudad de México, resulta difícil imaginar a este hombre cabalgando por los caminos de Coahuayutla, seguido de una partida de jinetes dispuestos a dar su vida por la causa de la Independencia. Cuando eso ocurrió, se estaba viviendo una época de definiciones, de tomar partido por la conservación del reino o por América y México libres. Fueron diversos los factores que influyeron para que los criollos, muchos de ellos de buena posición, tomaran la determinación de andar al lado de Hidalgo y de Morelos. José María Izazaga, hacendado y hombre influyente en su tierra, en aquel entonces del estado de Michoacán, tomó el camino de la conspiración, y en Zitácuaro se unió a los que en 1809 organizaron juntas en pro de la independencia de México.

La amistad con José María Morelos y Pavón nació de una visita que hizo el valeroso cura a la Hacienda El Rosario, propiedad de Izazaga en Coahuayutla. Era el hacendado hombre de letras y también de palabra, se había incorporado en 1810 al mando de 130 hombres armados en Petatlán a la causa insurgente. Su perseverancia y colaboración abierta con la causa influyeron para que la Hacienda El Rosario, perfectamente resguardada, brindara refugio a insurgentes de la talla de José María Morelos, Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero y Nicolás Bravo. Quiso el tiempo y el destino que Izazaga viera cumplidos sus anhelos independentistas y que el estado de Michoacán lo considerara como uno de sus hijos ilustres, ya que por aquellos días Coahuayutla, su tierra natal, pertenecía a esa entidad.

 

“José María Izazaga” del autor Jaime Bali Wuest se publicó íntegramente en la edición de Relatos e Historias en México, núm. 3.