En enero de 1917 Enrique Flores Magón decía que “el Congreso Constitucionalista, bajo la vigilancia del asesino de trabajadores Venustiano Carranza, no es para beneficiar a los pobres, sino para remachar las cadenas de estos”, a pesar de que en el constituyente de Querétaro participaron diputados que habían sido simpatizantes del magonismo.