El 18 de marzo de 1938, a través de una emisión radiofónica en cadena nacional, el presidente Lázaro Cárdenas anunció que su gobierno haría efectiva la Ley de Expropiación de 1936, que permitía declarar de utilidad pública recursos y bienes, con lo cual pasaban a ser propiedad de la nación. La resolución implicó la nacionalización y expropiación de la industria del petróleo.