Después de terminar su sermón con gritos y en una actitud hostil, el pastor Shannon es separado de su cargo tras ser acusado de pederastia. En seguida es internado en una clínica psiquiátrica y luego viaja a Puerto Vallarta, Jalisco, en un esfuerzo por resarcir su vida, aunque lo que parece buscar es evadir su realidad hasta perderse, no sin antes intentar redimirse mientras se refleja en una iguana a la que libera después de permanecer atada.