• jueves, 15 de noviembre de 2018.

Francisco Xavier Clavijero

Por: Luis Arturo Salmerón

 

El ilustre jesuita Francisco Xavier Clavijero nació en el puerto de Veracruz el 9 de septiembre en 1731. Realizó estudios de teología, filosofía, letras y lenguas en diversos colegios y en el noviciado de la Compañía de Jesús. Ya ordenado sacerdote, se convirtió en uno de los maestros más prestigiosos de los colegios de la Compañía en las ciudades de México, Valladolid (hoy Morelia) y Guadalajara. Entonces extendió sus estudios hacia las ciencias físicas y naturales. Su trabajo como profesor se complementó con el estudio del pasado prehispánico, su conocimiento del náhuatl y otras lenguas indígenas, y con su labor como catequista y defensor de indios.

 

Sus labores fueron bruscamente interrumpidas en 1767, cuando un decreto del monarca Carlos III expulsó de todos los dominios de la Corona española a la Compañía de Jesús. Clavijero, como otros sabios jesuitas, fijó su residencia en Italia, primero en Ferrara y después, de manera definitiva, en Bolonia. Fue en el destierro cuando emprendió su magna obra, la Historia antigua de México, que con las “Disertaciones” que la acompañan, constituyen uno de los más ambiciosos y abarcadores estudios sobre la antigüedad mexicana que se han escrito en mucho tiempo. Clavijero fue el primer historiador que además de ensalzar a las civilizaciones prehispánicas, vio en los indígenas a los herederos naturales y legítimos de aquella grandeza y esplendor –a pesar de la triste situación en que los habían colocado los europeos–, y los puso, en términos filosóficos, a la misma altura y dignidad que el resto de las personas.

 

La investigación para escribir dicho volumen la había iniciado en México y la continuó en Italia. Fue en este país donde leyó las obras de los filósofos en boga y se encontró con la aclamada tesis de la inferioridad física y moral de los habitantes de América. El profundo nacionalismo que había llevado a Clavijero al rescate de la historia antigua de su patria lo llevó a refutar con energía tales tesis, a las cuales llamó calumnias, y a escribir “para restituir a su esplendor la verdad ofuscada por una turba increíble de escritores modernos de la América”. Murió el 2 de abril de 1787 en Bolonia.

 

 

La breve "Francisco Xavier Clavijero" del autor Luis Arturo Salmerón se publicó en Relatos e Historias en México, número 43. Cómprala aquí