• domingo, 9 de diciembre de 2018.

RHM 111

  • "Es usted mi prisionero"

    "Es usted mi prisionero"

    Por: Isabel Tovar de Teresa y Magdalena Mas

    Francisco I. Madero y Pino Suárez permanecieron prisioneros en Palacio Nacional hasta el día 22 de febrero de 1913, cuando fueron sacados de su celda y conducidos al sacrificio. Hacia las once de la noche se les obligó a subir a dos automóviles y en las inmediaciones de la prisión de Lecumberri fueron asesinados.

  • Recuerdos del Zócalo: “Días de sangre y fuego: el derrocamiento del presidente Madero en 1913”

    Recuerdos del Zócalo: “Días de sangre y fuego: el derrocamiento del presidente Madero en 1913”

    El último conflicto armado en el centro de la capital
    Por: Isabel Tovar de Teresa y Magdalena Mas

    Del 9 al 18 de febrero se paralizaron las actividades cotidianas en Ciudad de México. Eran muy pocos los que intentaban huir, salir un momento a rezar un responso, tratar de obtener noticias –puesto que no circulaban los periódicos– o conseguir víveres. Desde el primer día de la asonada, Madero se instaló en Palacio Nacional, amenazado como prácticamente todo el centro de la capital.

  • 111. 19-S. LOS DÍAS QUE SERÁN HISTORIA

    111. 19-S. LOS DÍAS QUE SERÁN HISTORIA

    Relatos e historias en México, núm. 111, noviembre de 2017

    Tras el terremoto del 19 de septiembre, ante la angustia por la pérdida de vidas, miles de mexicanos encadenaron generosamente sus esfuerzos, en brigadas de rescate y de todo tipo, en los distintos escenarios conmovidos por los sismos. Todos aportaron cuanto pudieron para salvar a quienes quedaron atrapados bajo la destrucción. Conforme pasaban las horas de horror y los días de trabajo continuo, las redes sociales fueron el medio de comunicación privilegiado de la solidaridad comunitaria, pero también de la denuncia. La conciencia de la sociedad civil emergió para poner en duda y criticar los comportamientos de las autoridades, a la vez que los voluntarios convivían hombro a hombro con los militares en el mismo plano de esfuerzos. Todos aportaban su mejor opinión para informar a la sociedad. Leímos las notas de profesionales y especialistas, como ingenieros, médicos, activistas sociales, politólogos, entre otros. Con esta edición, preparada al calor de los acontecimientos, quisimos ofrecer el punto de vista de varios historiadores, cuya profesión es hacer preguntas al pasado, en este caso para producir “historia viva”.

  • Recuento de los daños al patrimonio histórico mexicano tras los terremotos de septiembre de 2017

    Recuento de los daños al patrimonio histórico mexicano tras los terremotos de septiembre de 2017

    Herida letal a la memoria de los pueblos
    Por: Guadalupe Lozada León

    Es de llamar la atención la similitud de aquel terremoto de hace casi 160 años con el que vivimos los aterrados habitantes de Ciudad de México el pasado 19 de septiembre de 2017, fecha por demás simbólica al conmemorarse precisamente en ese día los 32 años de otro terrible movimiento telúrico que devastó una buena parte de la ciudad.

  • El sismo que cambió a un país y la ciudad que se tragó a un terremoto

    El sismo que cambió a un país y la ciudad que se tragó a un terremoto

    Por: Arno Burkholder

    Por una desgraciada coincidencia, dos de los peores temblores que ha sufrido México ocurrieron el mismo día, con más de tres décadas de diferencia. Los dos se parecen mucho entre sí y al mismo tiempo son totalmente diferentes. Ocurrieron en el mismo país, pero este ha cambiado bastante con el paso de los años. Afectó casi a los mismos lugares pero se encontró con una población que ya lo esperaba. Si el sismo de 1985 colaboró a transformar este país, el terremoto de 2017 ya lo encontró muy diferente a como era.

  • Oaxaca. Los eternos segundos de una sismicidad histórica

    Oaxaca. Los eternos segundos de una sismicidad histórica

    Por: Salvador Sigüenza Orozco

    Sismo de mil novecientos treinta y uno en Oaxaca: La mitad de la ciudad fue destruida, la gente vivía en las calles ante los severos daños en casas, iglesias y edificios públicos. Los daños en el cementerio de San Miguel, al oriente de la ciudad, llevaron a incinerar los restos expuestos de las víctimas del cólera morbus que habían fallecido en la epidemia de la década de 1860; entre esos restos estaban los de Macedonio Alcalá, autor del vals Dios nunca muere, considerado himno regional de los oaxaqueños. Hay referencias acerca del río Atoyac que se secó durante un tiempo. En fotos e imágenes de esos días se aprecian siluetas sombrías, mujeres cubiertas con oscuros rebozos, miradas perdidas, soldados en labores de rescate sin dejar su rifle. 

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