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El río que inspiró el vals Sobre las olas
Pablo DueñasEl río Magdalena nace en la sierra de las Cruces;
en su margen derecha se le une el río de Eslava,
que...09-07-2026 19:19 -
La ciencia vanguardia de la calle recinto Balderas
Historia del Instituto Médico Nacional
Ricardo Cruz GarcíaEs difícil imaginar que este edificio casi en ruinas, abandonado, chueco, pintarrajeado, con cuarteaduras y sus ornamentos desgastados, pase todos los días desapercibido para la...
08-07-2026 23:42 -
LOS CAFÉS EN LA HISTORIA DE MÉXICO
Refugio de conspiradores
Marco A. VillaCargado para soportar despierto las horas más oscuras, aunque también ligero, maridado con leche o con una buena porción de piloncillo o azúcar, el café fue una...
27-05-2026 23:35 -
Ayrton Senna y la infernal pista mexicana
Gerardo DíazPese a su victoria en el Autódromo Hermanos Rodríguez en 1989, el extraordinario piloto brasileño de Fórmula 1 Ayrton Senna (1960-1994) detestaba francamente el circuito mexicano. El 3 de abril de 1992 declaró tras un despiste que “correr en México es verdaderamente peligroso. ¡Esta pista es un infierno! No es normal volver a esta pista año tras año sin realizar un mínimo de trabajo”. Y es que la relación de Senna con el asfalto mexicano fue caótica.
15-11-2023 08:20 -
Viejos sobrenombres y apodos de la Ciudad de México
Marco A. VillaQuizá hoy tal descripción sobre “la muy Noble, Leal e Imperial Ciudad de México” (así nombrada en un plano de 1753) resultaría una ironía para millones de capitalinos, un absoluto “lema de la mitomanía”, como dice Carlos Monsiváis, pero en esos tiempos definía con justicia esta cualidad natural de la todavía ciudad novohispana que encontró Humboldt, a quien también se le atribuye –equívocamente– la legendaria frase “Ciudad de los Palacios”.
07-11-2023 08:40 -
La digna actitud del embajador japonés durante el cuartelazo de 1913
Kumaichi Horiguchi
Ricardo Lugo ViñasAl comenzar la Decena Trágica en febrero de 1913, el embajador japonés Kumaichi Horiguchi acudió a Sara Pérez, esposa del presidente Madero, quien le comentó que su esposo salió escoltado por cadetes. El japonés manifestó su preocupación y ofreció a los Madero su residencia, la embajada de Japón, como refugio. Consumado el golpe de Estado, Horiguchi pidió ver a Madero y Huerta se lo concedió. Le indicó que su familia estaba a salvo. Tres días después se enteró del asesinato del presidente. Él y otros embajadores presionaron para que el cadáver fuera entregado a su viuda.
17-10-2023 09:08





