• 12-dic-2019.

José Guadalupe Aguilera

Cartografía urbana
Gerardo Díaz Flores

Su labor al frente del Instituto de Geología, entre otros méritos, le valió al ingeniero Aguilera que en 1937 la UNAM le otorgara el grado de doctor honoris causa.

 

 

Originario de Mapimí, Durango, José Guadalupe Aguilera nació en 1857 y fue el último de doce hermanos. En su poblado natal realizó los estudios primarios y, dado el negocio minero del que su padre era propietario, se interesó profundamente por la naturaleza, en especial por las rocas y estructuras geológicas, además de las letras y los números.

 

A los diecinueve años de edad se trasladó a la ciudad de México con el objetivo de ingresar en la prestigiosa Escuela de Minería. Ahí se desarrolló como especialista en el análisis de químicos y se adentró en el mundo de los gabinetes de mineralogía y geología. De hecho, esta última ciencia sería por la que se decantaría profesionalmente una vez terminados sus estudios.

 

Incursionó también en la docencia tras obtener las cátedras de mineralogía, petrografía, geología y paleontología en el Colegio de Minería. En 1888 se convirtió en el subdirector del Instituto Geológico, donde dio muestras de su capacidad, a tal grado que don Antonio del Castillo, su director, lo consideró imprescindible para la creación de la Carta geológica mexicana que sería expuesta por el gobierno porfirista en la Exposición Universal de París de 1889. El rotundo éxito de este escrito entre la comunidad científica internacional catapultó a Aguilera, quien continuó con la elaboración de un sinnúmero de publicaciones, entre las que destacaban sus trabajos pioneros de hidrología y vulcanología del país.

 

Tras la muerte de Antonio del Castillo, Aguilera fue el sucesor natural en la dirección del Instituto Geológico, labor que realizaría hasta 1915, pese a los vaivenes revolucionarios que vivía el país. En el transcurso de su cargo convenció a las autoridades de construir instalaciones modernas para otorgar a los investigadores un espacio adecuado para la producción de conocimiento, iniciativa de la que resultó el magnífico edificio que hoy alberga el Museo de Geología de la UNAM.

 

De igual forma colaboró con el gobierno para que el Instituto de Geología fuese también la base del Servicio Sismológico Nacional, con lo que fortaleció el interés por el conocimiento del subsuelo, así como sus características.

 

El ingeniero Aguilera falleció en 1941; un año antes todavía daba cátedra en su querida Escuela Nacional de Ingenieros.

 

 

El artículo “José Guadalupe Aguilera” del autor Gerardo Díaz Flores se publicó íntegramente en Relatos e Historias en México número 101: http://relatosehistorias.mx/la-coleccion/santiago-vidaurri-entre-la-repu...