Anastasio Bustamante

Luis Salmerón

 

Anastasio Bustamante murió en San Miguel de Allende el 6 de febrero de 1853. Siguiendo su última voluntad, sus deudos enviaron su corazón a Ciudad de México, el cual fue depositado en la Catedral Metropolitana, junto a los restos de Agustín de Iturbide.

 

 

El 27 de julio de 1780 nació en Jiquilpan, Intendencia de Valladolid (hoy Michoacán), don Anastasio Bustamante, uno de los principales caudillos del partido conservador, destacado militar y presidente de México en tres ocasiones.

 

Pasó sus primeros años en el sur del actual Jalisco. Estudió en el seminario de Guadalajara y después se trasladó a Ciudad de México, donde se recibió de médico. Luego se incorporó al ejército virreinal de Félix María Calleja y luchó contra las fuerzas insurgentes de Miguel Hidalgo y José María Morelos.

 

En 1821 secundó el Plan de Iguala proclamado por Agustín de Iturbide; rápidamente controló Guanajuato, entonces una rica ciudad minera. Bustamante ordenó de inmediato descolgar de la Alhóndiga de Granaditas las cabezas de Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Jiménez para darles cristiana sepultura.

 

Consumada la independencia, era un militar de gran autoridad. Cuando España intentó reconquistar México en 1829, fue puesto al mando de un ejército de reserva. Luego se pronunció contra el presidente Vicente Guerrero, adhiriéndose al Plan de Jalapa. Al triunfo de su empresa, entró a la capital del país seguido de sus tropas. El primer día del año siguiente tomó posesión de la presidencia.

 

Bustamante propuso un programa basado en la búsqueda del orden perdido, pero dilapidó su capital político cuando ordenó la ejecución de Guerrero. Esto lo orilló a ceder el poder en 1832. Después fue uno de los primeros políticos condenados por la famosa Ley del Caso, promulgada en 1833, durante el gobierno de Antonio López de Santa Anna, lo que provocó su exilio a Europa, de donde volvió en 1836 luego de ser llamado para combatir la rebelión texana.

 

Para entonces era uno de los políticos y militares centralistas más respetados del país. El 19 de abril de 1837 ascendió nuevamente a la presidencia, donde gobernó al amparo de las llamadas Siete Leyes, que desconocían la Constitución de 1824. En este segundo mandato que logró sostener hasta septiembre de 1841 --con un periodo intermedio de licencia que usó para combatir el alzamiento de José Urrea en el noreste--, enfrentó la Primera Intervención francesa, llamada Guerra de los Pasteles, y el intento de independencia de la península de Yucatán. Después, el caos económico y los desórdenes administrativos provocaron su caída, por lo que sale nuevamente al exilio.

 

Regresó a México a finales de 1845 con la guerra de intervención estadounidense a la vuelta de la esquina. Su prestigio le valió para ser nombrado presidente del Congreso en 1846 y encabezar la expedición a California en defensa de la soberanía; sin embargo, no pudo tener una participación efectiva en ninguno de los dos casos. Al término de esta, viajó a diferentes entidades de la República buscando restablecer el orden y la paz, para luego poner fin a su carrera militar.

 

En 1848 finalmente se retiró a la vida privada en San Miguel de Allende, Guanajuato, donde murió cinco años después.

 

 

La breve intitulada "Anastasio Bustamanete" del autor Luis Salmerón se publicó en Relatos e Historias en México número 119. Cómprala aquí