Mundial de futbol

  • El primer portero mexicano en un mundial de futbol

    El primer portero mexicano en un mundial de futbol

    Gerardo Díaz

    Del Atlante de barrio hasta el Guadalajara, el futbol de pronto llenó estadios. Con la aparición de las transmisiones de radio, sus fanáticos pudieron seguirlos desde otros espacios. La imaginación de los primeros narradores hizo eco y transformó en figuras a los más destacados de los diferentes equipos.

  • El otro golazo del siglo

    El otro golazo del siglo

    Gerardo Díaz

    Y fue ahí, en el último aliento del partido que el capitán y defensa brasileño, Carlos Alberto, dejó en evidencia que el llamado jogo bonito no era exclusivo de los delanteros. En una bella jugada colectiva, en la que Clodoaldo se escabulle de cuatro italianos, el balón llega a la estrella Pelé, quien, observando el marco, prefiere ser generoso y respetar el enorme recorrido de su capitán desde su propia área y le pone un formidable balón directo al área enemiga. Fue ese cañonazo el que dejó alucinado al público.

  • Sin embargo es redonda

    Sin embargo es redonda

    Gerardo Díaz

    Para 1986, con el transcurrir de la contienda mundialista, el balón Azteca (que dejó atrás la era del cuero y fue el primero hecho de material sintético)  se convirtió en uno mismo con Maradona. Rápido, preciso, engañoso. Fue cómplice del campeonato argentino.

  • Las populares mascotas mexicanas en los mundiales de futbol

    Las populares mascotas mexicanas en los mundiales de futbol

    Juanito y Pique

    Gerardo Díaz

    En el mundial de 1986 apareció la última mascota futbolera mexicana hasta el momento: Pique. Este personaje vistió de manera similar al Juanito de 1970, aunque ahora era un chile jalapeño bigotudo quien portaba la playera del combinado nacional.

  • El misterioso robo del primer trofeo del mundial de futbol

    El misterioso robo del primer trofeo del mundial de futbol

    La copa más codiciada
    Gerardo Díaz

    La copa Jules Rimet fue robada en Río de Janeiro en 1983 y nunca pudieron recuperarla. El rumor más extendido es que fue fundida y convertida en lingotes de oro por un joyero argentino, quien incluso terminó en la cárcel.