Las mujeres que llegaron a Nueva España en el siglo XVI eran valientes y buscaban una vida más libre, mejor dotada y salpicada de aventuras. Aunque ajustadas a valores, usos y costumbres de la época, algunas que se habían casado en Europa no dudaron en hacerse pasar por solteras para contraer un nuevo matrimonio a fin de sobrevivir o mejorar sus condiciones de vida en América.