• 5-ago-2021.

Cine blanco y negro

  • ¡Vamos al cine! Les recomendamos “La oveja negra”

    ¡Vamos al cine! Les recomendamos “La oveja negra”

    México, 1949

    Marco Villa. Historiador

    Protagonizada por Pedro Infante y Fernando Soler, dos de los mejores actores de su tiempo y también de los más queridos por el público y demandados por los realizadores, La oveja negra es una historia decimonónica que transcurre en un pueblo rural del norte del país, por lo que retrata de forma tragicómica algunas de las costumbres de la época, desde las formas de educar o de vestir, hasta algunos de los oficios más comunes, como el del ranchero o el hacendado, y sus creencias.

  • El desastre en Oaxaca filmado por Sergei Eisenstein en 1931

    El desastre en Oaxaca filmado por Sergei Eisenstein en 1931

    El célebre cineasta ruso Sergei Eisenstein fue testigo de los terremotos de Oaxaca. Gracias a él existe registro fílmico del sismo de 1931. No se pierdan estos documentales sobre el terrible acontecimiento. 

  • ¡Vamos al cine! Les recomendamos “Los hermanos del Hierro”

    ¡Vamos al cine! Les recomendamos “Los hermanos del Hierro”

    México, 1961

    Marco Villa. Historiador

    Reynaldo y Martín se adiestran en el uso del revólver entre las chozas y polvorines del norte de la República, desierto y agreste pero siempre caluroso, profundo…

     

  • ¡Vamos al cine! Les recomendamos “Un día con el diablo”

    ¡Vamos al cine! Les recomendamos “Un día con el diablo”

    México, 1945

    Marco Villa. Historiador

    Estelarizada por el célebre Cantinflas, esta comedia recrea aquellos días de 1942 en los que México ingresó a la Segunda Guerra Mundial apoyando al bando Aliado. Se llegó a decir que la cinta sirvió como instrumento de propaganda en nuestro país.

  • ¡Vamos al cine! Les recomendamos “Senda Prohibida”

    ¡Vamos al cine! Les recomendamos “Senda Prohibida”

    México, 1961

    Marco Villa

    Basada en la telenovela homónima, la primera transmitida en México todavía en blanco y negro (1958), esta cinta reafirmó el éxito de la michoacana Lilia Prado y el valenciano Enrique Rambal, quienes armonizaron notablemente bajo la dirección de Alfredo B. Crevenna, quizá el realizador de nuestro cine con la filmografía más abundante