• 10-abr-2020.

¡Vamos al cine! Les recomendamos “Cadena perpetua”

México, 1978
Marco Villa

 

Protagonizada por Pedro Armendáriz Jr., esta cinta se asoma a la cotidianidad de los capitalinos de finales de la década de 1970, quienes no solo se encontraban lejos de superar la devaluación y crisis del sexenio echeverrista, sino que veían cómo se seguía deteriorando su nivel de vida.

 

Proxeneta y dandi, Javier Lira apenas goza de la admiración de algunos cuantos en el mundo barriobajero del que forma parte. Su fama de ladrón le ha dado los dividendos necesarios para hacerse de un nombre medianamente respetable. El Tarzán, como lo nombran sus “colegas” o las mujeres que se prendan de él al compás de una encendida salsa de Pepe Arévalo y sus Mulatos, se ha hecho de una rutina delictiva y una cadena de contactos con la que sobrevive a los tiempos. Pero no todo le sale a pedir de boca, pues no escapa a las extorsiones y golpizas que le propina el séquito de policías corruptos bajo el mando del comandante Burro Prieto.

Es la recta final de los años setenta en un México maltrecho por la inflación que emerge a mediados del sexenio echeverrista y por la consecuente devaluación del peso. En ese contexto, el Tarzán decide cambiar su vida tras su paso por la prisión de las Islas Marías, donde trabajaba en las salinas del Pacífico mexicano. Ahí también se observa al borde de la muerte luego de ser apuñalado por un alcoholizado cabo Pantoja en plena juerga. Así, Javier intenta ahora ser un padre de familia ejemplar, que gana un salario legal y busca hacer lo propio para vivir de ello. Eso sí: su condición de mujeriego no se extingue; incluso, habría sido la razón del ataque contra él en prisión.

Pero el Tarzán se enfrenta nuevamente a sus viejos hábitos al encontrarse con el ahora jubilado Prieto, quien busca servirse de él mediante la corrupción y el chantaje; entonces, nuestro personaje se cuestiona si podrá salir adelante, demostrando con ello que quizá su regeneración solo es una falsa salida. Por si fuera poco, su amigo el Gallito le aconseja que dé al Burro lo que pide, sugiriendo que nunca podrá escapar de ese mundo. Intentando huir a toda costa de ese pasado que le representa su “cadena perpetua”, Javier reflexiona sobre la posibilidad de volver al origen.

Mientras ejerce como empleado de un banco cobrando las letras de los créditos a sus deudores y a la vez huyendo de la presión del excomandante, el Tarzán recorre las calles de una Ciudad de México en la que se cruzan y conviven diversos oficios (veladores, oficinistas, choferes de autobús y taxi, cobradores de banco, costureras, policías, despachadores de gasolina…), dejando entrever no solo los hábitos de una sociedad fatigada y distante de los problemas que le aquejan, sino también monotemática, pues muchos solo hablan de la selección mexicana de futbol que participa en la Copa Mundial de Argentina de 1978.

Basado en la novela Lo de antes del periodista y controvertido escritor Luis Spota, y adaptado por Vicente Leñero y el propio director Arturo Ripstein –ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1997–, este melodrama social tuvo como locaciones a Polanco, la Condesa y barrios populares de Ciudad de México, así como Guerrero Negro, en Baja California. Presenta además una estampa de nuestro país que, pese a las transformaciones en el paisaje urbano y las formas de convivencia, pervive hasta nuestros días.

 

Dirección: Arturo Ripstein

Guion: Vicente Leñero y Arturo Ripstein, basado en la novela Lo de antes de Luis Spota

Reparto: Pedro Armendáriz Jr., Narciso Busquets, Ernesto Gómez Cruz, Angélica Chaín, Ana Martin, Ana Ofelia Murguía, Roberto Cobo y Jorge Patiño

Música: Miguel Pous

Fotografía: Jorge Stahl Jr.

Duración: 94 minutos.