• 20-jul-2019.

Independencia de México

  • Carta de Leona Vicario a Lucas Alamán

    Carta de Leona Vicario a Lucas Alamán

    El Federalista Mexicano, 2 de abril de 1831

    Si el amor cree V. que fue el móvil de mis acciones, ¿que conexión pudo haber tenido éste con la firmeza que manifesté, ocultando, como debía, los nombres de los individuos que escribían por mi conducto, siendo así que ninguno de ellos era mi amante? Confiese V. Sr. Alamán, que no solo el amor es el móvil de las acciones de las mujeres: que ellas son capaces de todos los entusiasmos, y que los deseos de la gloria y de la libertad de la patria, no les son unos sentimientos extraños... Por lo que a mi toca, sé decir, que mis acciones y opiniones han sido siempre muy libres, nadie ha influido absolutamente en ellas, y en este punto he obrado siempre con total independencia...

  • Leona Vicario y su lucha por la independencia de las mujeres

    Leona Vicario y su lucha por la independencia de las mujeres

    Ricardo Cruz García

    En 1831, Lucas Alamán, ministro de Relaciones Interiores y Exteriores del gobierno de Anastasio Bustamante, acusó a Leona de haberse unido a los rebeldes más por un heroísmo romancesco que por patriotismo, es decir, más por una cuestión amorosa o por seguir a Quintana Roo que por una convicción política o ideológica propia. La respuesta de Leona no se hizo esperar y la publicó por medio de una carta que constituye la primera defensa pública de una mexicana de la libertad e independencia de acción y de pensamiento de la mujer.

  • 130. Consumo de alcohol en la guerra de independencia para darse valor

    130. Consumo de alcohol en la guerra de independencia para darse valor

    Relatos e Historias en México, núm. 130, junio de 2019

    A lo largo de la historia, durante las guerras el alcohol se ha usado como anestésico, estimulante, relajante y para fortalecer el espíritu del combatiente. Cuando el amor a la patria o la defensa de ciertos principios políticos no ha sido suficiente para darse el valor de entrar al campo de batalla, el miedo se ha quitado con el trago, el llamado “coraje líquido”. Si, como se ha dicho, no hay “guerra sobria”, y el imperio británico no se podría entender sin el ron, ni el ejército ruso sin el vodka, tampoco se comprendería la guerra de independencia de México sin el mezcal, el aguardiente o el pulque.

  • La pasión de don Ernesto de la Torre Villar por la historia de México

    La pasión de don Ernesto de la Torre Villar por la historia de México

    Ana Carolina Ibarra

    “El pasado, fuerza en movimiento, no es posible abolirlo. Actúa callada y avasalladoramente sobre el presente. La humanidad al comprenderlo, al penetrar a fondo en él lo aprovecha, lo dirige, modela en él presente y futuro”

  • Recuerdos de Don Edmundo O’Gorman

    Recuerdos de Don Edmundo O’Gorman

    Amigo, maestro y gran historiador
    Josefina Zoraida Vázquez

    “Quiero una imprevisible historia como lo es el curso de nuestras mortales vidas; una historia susceptible de sorpresas y accidentes, de venturas y desventuras; una historia tejida de sucesos que así como acontecieron pudieron no acontecer; una historia sin la mortaja del esencialismo y liberada de la camisa de fuerza de una supuestamente necesaria causalidad; una historia solo inteligible con el concurso de la luz de la imaginación; una historia de atrevidos vuelos y siempre en vilo, como nuestros amores; una historia espejo de las mudanzas, en la manera de ser del hombre, reflejo, pues, de la impronta de su libre albedrío para que en el foco de la comprensión del pasado no se opere la degradante metamorfosis del hombre en mero juguete del destino inexorable”. Edmundo O’Gorman.

  • Josep Lopez, ¿quién fue este sacerdote que estuvo a punto de capturar a Miguel Hidalgo?

    Josep Lopez, ¿quién fue este sacerdote que estuvo a punto de capturar a Miguel Hidalgo?

    Alfredo Ávila Rueda

    Extraña vida la de este sacerdote que estuvo a punto de capturar al cura Miguel Hidalgo y defendió a Agustín de Iturbide cuando fue acusado por abusos de autoridad. Con el nacimiento del Imperio mexicano, se convirtió en confesor y encargado de la educación de los príncipes. Acompañó a Iturbide hasta la muerte y más tarde llegaría a ser rector de la prestigiosa universidad jesuita de Georgetown. Estos son algunos recuerdos de ese hombre que nació en Michoacán, donde hoy casi nadie lo conoce.

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