• 17-nov-2019.

historiadores

  • Centenario de la Academia Mexicana de la Historia: Primera parte “los antecedentes de su fundación”

    Centenario de la Academia Mexicana de la Historia: Primera parte “los antecedentes de su fundación”

    Javier Garciadiego

    La Academia Mexicana de la Historia cumple su primer centenario de vida, pues fue fundada en septiembre de 1919, pero su historia rebasa por mucho los cien años. En rigor, sus antecedentes se remontan más de otra centuria, hasta mediados del siglo XVIII…

  • Manuel Romero de Terreros, el gran historiador del México colonial

    Manuel Romero de Terreros, el gran historiador del México colonial

    Óscar Mazín

    Romero de Terreros fue descendiente de una de las familias más ricas y poderosas de la Nueva España, en la cual sobresalió el primer conde de Regla (en la imagen). Esto le permitió heredar un valioso bagaje cultural que se reflejó en su obra escrita. Meticuloso investigador y coleccionista, don Manuel centró su interés en el arte colonial y la historia novohispana.

  • Jorge Alberto Manrique, una vida dedicada al arte

    Jorge Alberto Manrique, una vida dedicada al arte

    Elisa Speckman Guerra

    Entre 1982 y 1983, el doctor Manrique fue el primer director del Museo Nacional de Arte, que se decidió ubicar en el antiguo palacio porfiriano de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, en la calle Tacuba del centro de la capital mexicana.

  • Bernardo García Martínez, historiador de pueblos y regiones de México

    Bernardo García Martínez, historiador de pueblos y regiones de México

    René García Castro

    García Martínez estudió cómo parte de la organización política de las sociedades mesoamericanas pervivió después de la conquista española y se mantuvo en la época colonial.

  • Recuerdos de Don Edmundo O’Gorman

    Recuerdos de Don Edmundo O’Gorman

    Amigo, maestro y gran historiador
    Josefina Zoraida Vázquez

    “Quiero una imprevisible historia como lo es el curso de nuestras mortales vidas; una historia susceptible de sorpresas y accidentes, de venturas y desventuras; una historia tejida de sucesos que así como acontecieron pudieron no acontecer; una historia sin la mortaja del esencialismo y liberada de la camisa de fuerza de una supuestamente necesaria causalidad; una historia solo inteligible con el concurso de la luz de la imaginación; una historia de atrevidos vuelos y siempre en vilo, como nuestros amores; una historia espejo de las mudanzas, en la manera de ser del hombre, reflejo, pues, de la impronta de su libre albedrío para que en el foco de la comprensión del pasado no se opere la degradante metamorfosis del hombre en mero juguete del destino inexorable”. Edmundo O’Gorman.

  • ¿Conocen la obra de Luis González Obregón?

    ¿Conocen la obra de Luis González Obregón?

    Aurelio de los Reyes García-Rojas

    Cronista de Ciudad de México e historiador de la vida colonial.

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