la Independencia de México no le caería del todo bien a la universidad

Ayer y hoy | Historia del barrio Universitario 

Ricardo Cruz García

La Universidad Nacional

Más de cuatro centurias y miles de relatos cubren la memoria de la máxima institución educativa del país. Sus antecedentes se remontan a la década de 1530, cuando fray Juan de Zumárraga propuso la creación de una universidad en Nueva España. El virrey Antonio de Mendoza hizo eco de su idea y la Corona española aprobó su fundación en 1551. Así, el 25 de enero de 1553, la Real y Pontificia Universidad de México abrió sus puertas como la primera institución de su tipo en el Nuevo Mundo.

Siglos más tarde, la Independencia de México no le caería del todo bien a la universidad. La situación económica y las disputas por el poder dejaron poco espacio a la educación, por lo que fue cerrada en diversas ocasiones. Ya durante el gobierno juarista, en 1867, Gabino Barreda dio un nuevo impulso a la educación al fundar la Escuela Nacional Preparatoria. Luego, durante el régimen de Porfirio Díaz, Justo Sierra propuso la creación de una universidad mexicana. Sus esfuerzos dieron frutos hasta 1910, cuando, en el marco de las celebraciones por el centenario de la Independencia, fue inaugurada la Universidad Nacional de México.

El conflicto revolucionario obstaculizaría nuevamente sus labores; sin embargo, como lo ha demostrado a lo largo de su historia, la universidad se mantendría en pie hasta el final de la lucha armada y tomaría un renovado impulso bajo la rectoría de José Vasconcelos. En 1929 obtuvo su autonomía y, desde entonces, tendría un crecimiento extraordinario que iría a la par con el desarrollo del país, hasta convertirse en la institución de educación superior con más renombre en México, una de las primeras de Iberoamérica y con gran prestigio en el mundo.

Recordemos la historia de la UNAM a través de un recorrido por el patrimonio arquitectónico que resguarda en el centro de la capital, una revisión del proyecto educativo de Justo Sierra y un artículo sobre la gestación de la moderna y grandiosa Ciudad Universitaria.

El barrio universitario

En el Centro Histórico de la Ciudad de México

La UNAM tiene bajo su resguardo un conjunto arquitectónico denominado “barrio universitario”, conformado por edificios construidos en diferentes momentos de su larga historia, los cuales, a pesar del paso de los siglos, siguen en pie en distintas calles del centro de la capital del país. Estos muros preservan no sólo los recuerdos de la Máxima Casa de Estudios, sino también los cimientos de la educación nacional y parte importante del pasado mexicano.

 

Mucho antes de Ciudad Universitaria, la historia de la UNAM se construyó entre las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México. Antiguos colegios, conventos, escuelas y palacios fueron testigos de la transformación de la educación en México y, con el paso del tiempo, quedaron vinculados a la Máxima Casa de Estudios.

Desde la antigua sede de la Real y Pontificia Universidad de México hasta el Palacio de Minería, San Ildefonso, la Escuela de Medicina, Jurisprudencia, la Academia de San Carlos y la primera Biblioteca Nacional, cada inmueble conserva una parte de esta historia.

Algunos desaparecieron, otros cambiaron de función y varios fueron restaurados para preservar su arquitectura y memoria. Sus muros también cuentan historias de la época colonial, la Reforma, el Porfiriato y el nacimiento de la Universidad Nacional.

Descubre el recorrido por el barrio universitario y conoce la historia de estos emblemáticos edificios en nuestra revista Relatos e Historias en México núm. 52, y no te pierdas las fotografías históricas que acompañan el artículo y nos permiten mirar cómo eran estos espacios hace más de un siglo.

 

¿Cómo citar este artículo?
Ricardo Cruz García, “El barrio universitario en el centro histórico de la Ciudad de México, Relatos e Historias en México, núm. 52, Diciembre, 2012, pp. 16-22.



*Ricardo Cruz García

Estudió la carrera de Ciencias de la Comunicación en la UNAM. En 2010 obtuvo el premio a la mejor tesis de licenciatura alusiva a la Revolución mexicana, otorgado por la UNAM. El Instituto de Investigaciones Históricas está por publicar su obra Nueva Era y la prensa en el maderismo.