• viernes, 24 de mayo de 2019.

Revolución Mexicana

  • ¡Manito, no me lleves tan aprisa!

    ¡Manito, no me lleves tan aprisa!

    Por: Agustín Sánchez González

    Apenas habían transcurrido dos meses de que Francisco I. Madero tomara posesión de la presidencia cuando el desgaste de su gobierno se iba acrecentando a pasos agigantados.

  • Celaya porfiriana

    Celaya porfiriana

    Por: Pablo Serrano Álvarez

    El Dr. Serrano Álvarez presenta un breve pero agudo recuento del pasado de una ciudad y una región que han destacado por su producción agrícola e industrial, su estratégica posición geográfica, así como por sus condiciones sensiblemente distintas respecto a otras zonas del país en vísperas de la revolución maderista.

  • "Es usted mi prisionero"

    "Es usted mi prisionero"

    Por: Isabel Tovar de Teresa y Magdalena Mas

    Francisco I. Madero y Pino Suárez permanecieron prisioneros en Palacio Nacional hasta el día 22 de febrero de 1913, cuando fueron sacados de su celda y conducidos al sacrificio. Hacia las once de la noche se les obligó a subir a dos automóviles y en las inmediaciones de la prisión de Lecumberri fueron asesinados.

  • Recuerdos del Zócalo: “Días de sangre y fuego: el derrocamiento del presidente Madero en 1913”

    Recuerdos del Zócalo: “Días de sangre y fuego: el derrocamiento del presidente Madero en 1913”

    El último conflicto armado en el centro de la capital
    Por: Isabel Tovar de Teresa y Magdalena Mas

    Del 9 al 18 de febrero se paralizaron las actividades cotidianas en Ciudad de México. Eran muy pocos los que intentaban huir, salir un momento a rezar un responso, tratar de obtener noticias –puesto que no circulaban los periódicos– o conseguir víveres. Desde el primer día de la asonada, Madero se instaló en Palacio Nacional, amenazado como prácticamente todo el centro de la capital.

  • El golpe de Estado contra Madero

    El golpe de Estado contra Madero

    Por: Pedro Siller

    El 9 de febrero de 1913, Huerta supo que finalmente, y contra sus intenciones de posponerla hasta tener una seguridad completa del éxito, la rebelión había estallado y su posición era difícil.

  • Extranjeros perdidos en México: La muerte del escritor Ambrose Bierce en México

    Extranjeros perdidos en México: La muerte del escritor Ambrose Bierce en México

    ¡Eso sí que es eutanasia!
    Por: Ricardo Lugo Viñas

    “Adiós. Si oyes que me pusieron contra un muro de piedra mexicano y me despedazaron a tiros, piensa que creo que es una buena manera de dejar la vida. Evita la ancianidad, las enfermedades o el riesgo de rodar las escaleras de la bodega. Ser gringo en México: ¡eso sí que es eutanasia!”.

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