• martes, 21 de noviembre de 2017.

Cruz Azul vs América, el clásico joven que nació de una goliza en 1972

Por: Gerardo Díaz

 

¡Clásico de casi medio siglo! Cruz Azul comenzó la década ganando el campeonato de 1970 y América lo obtuvo al año siguiente. Desde entonces se dio una rivalidad apasionante entre estos equipos 

 

 

Era la primera jugada del partido y Carlos Reinoso, delantero de América, chocaba con Arturo Yamasaki, el árbitro del encuentro. Casi se caen los dos. Los americanistas de hueso colorado dirán que desde ahí arrancó mal el partido para los suyos.

 

Ese 9 de julio de 1972, Cruz Azul disputó su primera final como inquilino del Estadio Azteca. El inmueble, propiedad del consorcio dueño de los azulcremas, se abría así a otro equipo y dejaba de ser la casa exclusiva del América, el campeón vigente.

 

¡Pero qué recibimiento hubo para los cementeros! Rompieron todos los pronósticos en su año de debut como arrendatario y al término de la temporada enfrentaba al dueño de la casa en la gran final, jugada a un solo partido.

 

Apenas se disputaban diez minutos cuando los azules abrieron el marcador. Una jugada vertiginosa llevó a Héctor Pulido dentro del área americanista. En un instante fulminó a Prudencio Pajarito Cortés. Firmaba así la ventaja cementera. Los americanistas, lejos de sorprenderse, lo tomaron con calma. Además tenían a Reinoso y a Borja. Estaban en su estadio… Pero esos fueron los errores y ese día el Azteca se pintó de azul.

 

La fiesta cementera prosiguió cuando Cesáreo Victorino marcaba el segundo de cabeza apenas unos instantes después y antes del segundo tiempo marcaron el tercero con una fenomenal pared de taquito Cruz Azul vs América dentro del área, firmada por Octavio el Centavo Muciño. El clásico chiflido en tono de burla salía de todo aficionado cementero y los “millonarios” enmudecían.

 

Los 45 minutos restantes sirvieron para que los aficionados azules cantaran y gozaran. Caía un contundente cuarto gol y ni el espléndido cabezazo de Enrique Borja que lograba incrustarse dentro de los tres palos que defendía Miguel Marín cambiaron la tonalidad del ambiente. Era un hecho: Cruz Azul llegaba para mandar. Vaya favorcito que le hacía América. Tal vez nadie en la cancha o en la tribuna lo sabía, pero ese día nació el llamado clásico joven.

 

El resto de esa década fue dominada por Cruz Azul en su etapa más gloriosa. Los aficionados serían los verdaderos ganadores de esa gran rivalidad, que incrementó la popularidad de ambas escuadras a nivel nacional.

 

 

La nota breve "Cruz Azul vs América" del autor Gerardo Díaz se publicó íntegramente en Relatos e Historias en México número 111.